El proyecto que acerca las ciencias exactas a las niñas de las regiones apartadas de Colombia

Las áreas STEAM tienen una brecha de género enorme en nuestro país, más aún en urbes donde no se ve la presencia continua del Estado. Microsoft está cambiando esta realidad a través de talleres de empoderamiento.

La tecnología a través de los años se ha convertido en una herramienta de trabajo en la educación de niños y jóvenes. La revolución digital ha cambiado el momento y la forma en la que éstos acceden a la información y comunicación en las plataformas digitales.

Por eso ahora el uso de tablets, aplicaciones, software, simuladores y otros productos, producen interacciones valiosas entre los estudiantes, en la medida que promueve la idea de aprender colaborativamente.

Aunque siempre ha existido la idea de mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje mediante la utilización de las tecnologías de punta que van surgiendo y desarrollándose, es en la actualidad donde toma más fuerza este planteamiento y más recursos se destinan a tal fin.

Con la idea de crear interés y habilidades en las jóvenes por las áreas de Ciencias, Tecnología, Matemáticas, Arte e Ingeniería (STEAM por sus siglas en inglés) nació un proyecto para hacer frente a la importante brecha de género global que existe en estas áreas, predominantemente masculinas.

Por esa razón Microsoft y la Fundación El Alcaraván y la Alcaldía Municipal de Arauquita unieron esfuerzos para desarrollar e impulsar el gusto por las habilidades de 60 niñas y diez docentes del centro poblado de La Esmeralda, en el municipio de Arauquita.

La idea es apoyar el estudio y promover las destrezas en este campo para el grupo poblacional pero enfocados a niñas, sí, esto porque la participación de las mujeres en estas áreas es un problema global, las mujeres escogen cada vez menos estudios relacionados con las tecnologías de la información y comunicación. Es más, en el mundo, sólo el 35% de los estudiantes de STEAM en la educación superior son mujeres, y sólo el 3% de las mujeres en educación superior eligen estudios (TIC), según un informe de la UNESCO.

¿Qué hace la iniciativa?

Son talleres de empoderamiento y educación a través de diez sesiones para las niñas, que se convierten en un total de 20 horas, y tres sesiones para docentes. Geek Girls Latam fue quien se encargó del diseño metodológico, ellos llevan nueve años apoyando la creación de este tipo de espacios para niñas y jóvenes latinoamericanas, buscando cerrar la brecha en estos ámbitos.

Las niñas que participaron de la iniciativa contaron con acceso a las sesiones de trabajo a través de la plataforma Teams. En ella, lograron experimentar metodologías como el aula invertida: “Son espacios en los cuales la estudiante es la protagonista, las dinámicas están diseñadas para recabar precisamente información del contexto de las niñas, y combinar conocimientos científicos, de ingeniería, arte y matemáticas”, explica Joanna Prieto de Geek Girls Latam.

Además recibieron un kit con varios materiales que completaron la experiencia, entre ellos un robot cuyas partes estaban relacionadas con cada una de las temáticas de la clase, y hacía que las estudiantes se comprometieran a desarrollar este proyecto aplicando todos los conocimientos recibidos. También les entregaron el libro 'Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes', que está asociado a un podcast al que ingresaron como parte de su proceso de aprendizaje.

Para finalizar, crearon un espacio en el que lograron interactuar con líderes del sector y referentes femeninos en estas industrias, las niñas tuvieron la posibilidad de acceder a videos de mujeres de diferentes nacionalidades contando sus experiencias como químicas, biólogas, ingenieras y artistas, y las historias que las llevaron a escoger ese tipo de carreras. Con esto se buscaba inspirarlas y motivarlas.

Las voces

“Cuando grande yo quiero ser una mujer empresaria, porque me gustan las matemáticas y quiero aprender a manejar empresas. Las matemáticas las uso todo el tiempo, hasta cuando uno va a preparar el almuerzo las necesita. Una de las cosas que más me gusta de este tema es que creo que la tecnología nos hace más humanos, pero depende de la forma en la que la utilicemos, por ejemplo, el internet debemos usarlo cuando realmente es necesario”, nos contó Gisela Riaño, una de las participantes.

“Me parece muy importante trabajar el empoderamiento femenino en esta zona, esto es muy pertinente para el momento que estamos viviendo, y esa reconfiguración de los roles de la mujer comienza por nosotras como guías, para fortalecer la libertad de expresión de las niñas y animarlas a explorar áreas del conocimiento como matemáticas o ciencias”, comenta Francy Rodríguez, profesora de biología del Colegio José María Carbonell del centro poblado La Esmeralda.

El dato

En el mercado laboral, las cifras de la participación de mujeres en estos ámbitos suelen ser más preocupantes: en el mundo tecnológico (sobre todo en el de software), la representación femenina no suele superar el 10%.

Así pues, para contribuir a reducir esta brecha de género, la alianza se propuso despertar el interés de las jóvenes en la tecnología y la ciencia, justo en el momento en el cual deben comenzar a pensar en sus opciones para el futuro.