Cómo mejorar la convivencia familiar en los tiempos de coronavirus

Las familias deben permanecer en sus casas, y allí es donde se pone a prueba la convivencia familiar.

La crisis que estamos padeciendo actualmente en muchos países por la expansión del coronavirus, que obliga a las familias a permanecer en sus casas, está poniendo a prueba la convivencia familiar.

Puede resultar difícil trabajar desde casa y al mismo tiempo atender las tareas del hogar y a cada uno de los miembros de la familia y, por tanto, el roce constante puede generar conflictos. Pero, a la vez, se pueden adquirir nuevos aprendizajes y mejorar las relaciones.

Ruth Alfonso Arias, Educadora de familias de Disciplina Positiva, en el diario El País, recomienda algunas pautas  para una buena convivencia familiar y aprendizajes que podemos extraer de esta situación.

1. Aprende a manejar tus emociones

Es posible que estemos más sensibles o nerviosos en esta situación tan inusual en nuestras vidas. Identificar y gestiona tus emociones. Trata de no pensar demasiado en el problema. Busca actividades y conversaciones que te conecten con otros pensamientos.

2. Que el miedo sirva para acercarse

El miedo puede ser una de las emociones más intensas en estos días y hay que saber sacar lo mejor de ella. Aprender.

 "El miedo es la emoción que nos sirve para protegernos del peligro, en situaciones nuevas y especialmente en situaciones que no conocemos, es normal que se nos active", según la psicóloga Julia Gómez Sanz.

Estos días los niños también se preocupan y perciben una situación de alerta. Escuchan la palabra muerte con mas frecuencia. Además, han salido de sus rutinas, no les permitimos ver a sus amigos, ni salir a los sitios habituales de recreación. Eso puede generarles  frustración e incertidumbre .

Convivencia familiar En tiempos de crisis mundial y encierro, la buena convivencia familiar es más importante. - Freepik

Con esta situación, la mejor herramienta es la honestidad emocional. Los padres deben decirles con franqueza cómo se sienten y lo que necesitan o esperamos de ellos. De esta manera, estará permitiendo que ellos también puedan expresarse e identifiquen lo que sienten.

3. Hacer lo que nunca de puede

Sofía Carriles, psicóloga citada en Europa Press, recomienda aprovechar el tiempo del confinamiento  para hacer cosas que en una situación normal no podrías hacer por falta de tiempo.

Entre esas actividades se puede realizar un curso en línea, ordenar, limpiar, arreglar cosas de casa, dedicar tiempo a tus aficiones: escuchar música, cocinar, pintar, leer, jugar a juegos de mesa, hacer manualidades, cuidar plantas o animales, bailar, meditar.

 

4. Hacer ejercicio

Ejercicios en casa Ejercitarse es un hábito saludable que no debe perderse en el encierro. - Freepik

 

Entrena al menos 30 minutos al día con una tabla de ejercicios o guiándote por cualquier video o aplicación que se ofrece en internet. También pueden integrar en esto a los niños. Hacer ejercicios o posturas de yoga.

 

5. Disfruta el tiempo en familia

Disfrute el tiempo que tiene para disfrutar de sus hijos y otros posibles familiares con los que estés compartiendo estos días. Cuando vivan en esos momentos traten todos de dejar a un lado el uso de los teléfonos móviles y equipos electrónicos, para así vincularse con las personas presentes.

6.  Acuerdos

Llega a  acuerdos familiares para generar un buen clima. Baja los niveles de exigencia con los niños, distribuye de forma consensuada las tareas de la casa. Tome siempre en cuenta el punto de vista de los pequeños. Si es posible, elaboren entre todos, una lista de normas de convivencia.

7. Cada quien con su espacio

Respeta mucho los espacios de cada integrante de la familia, sin invadir ni entorpecer la rutina de cada uno: llama a la puerta, mantén un tono de voz agradable y sereno y sé respetuoso.

8. Apelar al humor

Utiliza el humor para ayudar a quitar posibles tensiones o conflictos.

9.  Establece una rutina

Hazte un horario. En la medida de lo posible trata de hacer lo que hacías antes, aunque sea en línea o por videoconferencia: trabajar, hacer gestiones administrativas, llamadas con familiares y amigos/as* Si por lo que sea ya no puedes trabajar, sigue leyendo.

No hacer nada sólo genera ansiedad y depresión. Así que ocupa tu cuerpo y mente en lo que le permita crecer como seres humanos.