Cuando la relación tóxica es contigo misma

Tener una relación tóxica contigo misma, termina saboteando tu felicidad

Todos hemos escuchado sobre estar en una relación tóxica. Nos quedamos con la idea de que sólo ocurre cuando tienes una pareja con comportamientos negativos o violentos. Y mientras que esto es cierto, también puede ocurrir contigo misma.

Debemos evitar a toda costa aquellas relaciones en las que la otra persona nos lastima continuamente, nos abusa emocionalmente o incluso nos afecta físicamente. Pero también una misma puede cometer todas esas agresiones contra su persona, lo que desencadena un ciclo vicioso de infelicidad.

La toxicidad hacia ti misma, drena tu energía, te auto-sabotea y hace que caigas en relaciones negativas.

Cuando te enfocas en hablarte de forma negativa, cuando te ves en el espejo y te concentras en todo lo que "está mal" contigo, cuando no te alimentas bien o cuando no duermes las horas necesarias, te estás auto -saboteando.

Cuando te llenas de pensamientos de odio porque te sientes "fea", "gorda"  o "insuficiente", te estás restando valor. Sin darte cuenta, se vuelve un diálogo interno emocionalmente abusivo y podría tener repercusiones severas.

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Cuando no crees que eres lo suficientemente buena, alejas a la gente. Asumes que cada relación terminará en desamor, que vas a encontrar una manera de arruinarlo todo. Crees que la otra persona se aburrirá de ti o te molestará y saldrá de tu vida tan pronto como te enamores profundamente.

El problema de tener una relación tóxica contigo misma es que opacas tu propio brillo y terminas por creerte que no vales lo suficiente como para atraer algo bueno y que no eres diga de tener un amor bonito.

Rompe con esa cadena.

Cualquiera que luche con la autocrítica sabe que la vida puede ser un viaje agotador. La mayoría de los días, la tormenta de "no ser lo suficientemente buena" amenaza con destruir todo lo que has construido, tus logros personales y las opiniones positivas de los demás. Cuando tienes una relación tóxica contigo misma, terminas por volver los días soleados en nublados y abres la puerta a más toxicidad.

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Cuando tienes una relación saludable contigo misma, tus inseguridades o monstruos internos no se verán tan aterradores. Sabrás que eres capaz de todo, que tienes una sonrisa hermosa, que ttu presencia significa mucho para muchas personas y que todo tú eres un cúmulo de luz y energía.

El amor propio saludable es honesto, lo que significa aprender a aceptar las imperfecciones junto con las fortalezas. Aceptarte a ti misma es un viaje de toda la vida que nunca terminará, y vale la pena el esfuerzo porque te mantendrá exactamente donde necesitas estar, con la gente con la que mereces estar. Esto te ayudará a fortalecer lo mucho que vales y te guiará por un mejor camino.

 

 

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