Cinco tipos de cáncer por los que más mueren las personas en el mundo

Hoy se celebra el Día Mundial contra el Cáncer, la oportunidad para reflexionar sobre este problema que aqueja la salud en el mundo.

Hablar de cáncer siempre será aterrador. Y es que, prácticamente, todos hemos conocido a alguien que se ha enfermado gravemente o ha muerto por su causa. Hoy en día, esta enfermedad es responsable de 9,4 millones de muertes en el mundo según cifras de la OMS (Organización Mundial de la Salud). La mortalidad más común se genera en el área del pulmón, colon, estómago, hígado y seno. En nuestro país, el cáncer más común en hombres es el de estómago y, en mujeres el de mama. Y por esta razón, a propósito del Día Mundial contra el Cáncer, que se celebra hoy, la OMS hace un llamado a implementar medidas accesibles y eficaces para prevenirlo y evitar así que las personas mueran.

Asimismo, le mostramos cuáles son las causas más comunes en el cáncer con más areas de mortalidad, que aunque no se aplican en todos los casos, presentan patrones puntuales.

Cáncer de pulmón: el tabaquismo causa la mayoría de los casos, tanto en fumadores directos como en el humo de segunda mano. Sin embargo, este tipo de cáncer también se presenta en personas que nunca fumaron. Ahora bien, hay varios factores que pueden aumentar el riesgo de padecerlo y  se pueden controlar, por ejemplo, al dejar de fumar. De todos modos, otros factores no se pueden controlar, como los antecedentes familiares.

Cáncer de colon: este suele afectar en su mayoría a los adultos mayores, aunque puede ocurrir a cualquier edad. Generalmente, comienza al formarse grupos pequeños y no cancerosos de células llamados pólipos que se forman en el interior del colon, pero, con el tiempo, algunos de estos pueden convertirse en cáncer. Hoy en día, hay muchos tratamientos disponibles para ayudar a controlarlo, incluidos la cirugía, la radioterapia y los tratamientos farmacológicos, como la quimioterapia y la inmunoterapia.

Cáncer de estómago: según la Liga Colombiana contra el Cáncer, el de este tipo ha disminuido de manera importante durante las últimas décadas, por 30 años, aunque persiste como la primera causa de muerte por cáncer en hombres en Colombia. Para mujeres es la tercera causa de muerte en esta enfermedad después de cáncer de mama y cuello uterino. Actualmente, se considera que la infección por Helicobacter pylori es uno de los factores de riesgo más importantes para la aparición del cáncer de estómago o gástrico, puesto que esta bacteria, que se transmite debido a alimentos mal tratados o al consumo de agua no potable, puede dañar la mucosa del estómago y del intestino delgado. Los chequeos médicos son claves para determinar su existencia, su tratamiento y prevenir que ésta desencadene en un cáncer gástrico.

Cáncer de hígado: ocurre cuando las células hepáticas desarrollan cambios en su ADN. Algunas veces se conoce la causa de éste, como en el caso de las infecciones crónicas por hepatitis. Pero a veces ocurre en personas sin enfermedades preexistentes y no está claro qué lo causa. Por ejemplo, la cirrosis aumenta el riesgo de padecerlo.

Cáncer de seno: ocurre cuando algunas células mamarias comienzan a crecer de manera anormal. Estas células se dividen más rápido que las células saludables y continúan acumulándose, formando un bulto o masa:  si encuentra un cambio de este tipo en las mamas, incluso si obtuvo resultados normales en una mamografía reciente, pida una consulta con el médico para que la evalúe de inmediato.

PREVENCIÓN

La prevención es posible y amerita solo unos cambios en nuestro estilo de vida. Así, dejar de fumar, hacer ejercicios regularmente, mantener un peso saludable, restringir el alcohol y comer más frutas y verduras pueden prevenir la aparición de al menos un tercio de los tipos más comunes, según el organismo.

Es bien sabido que el ejercicio ayuda a disminuir el riesgo de desarrollar cáncer y además puede mejorar la salud y bienestar en cualquier persona, en otras palabras, le permite sentirse mejor y vivir más tiempo.

La relación entre el cáncer y el ejercicio ha tejido muchos mitos, dentro de los más comunes está pensar que la actividad física agota más de lo normal al paciente, pero estudios han revelado lo contrario, además de evitar la atrofia muscular acondiciona al organismo para tener más resistencia, el ejercicio es capaz no solo de tratar algunos problemas psicológicos, como ansiedad y depresión, sino que ayuda a mantener activo al paciente en todos sus roles en la sociedad, le permite entablar relaciones interpersonales y le ayuda a sentirse productivo, mejorando su autoestima y hasta su actitud frente a la vida.

De acuerdo con la Sociedad Americana contra el Cáncer, hacer ejercicio durante el tratamiento contra la enfermedad puede mejorar el funcionamiento físico y la calidad de vida.

La mayoría de cánceres son menos letales y más tratables si se detectan en su etapa inicial. Por ese motivo, expandir y hacer accesibles y universales los métodos de detección temprana puede contribuir a su tratamiento.