Ehrlichiosis canina la enfermedad en perros causada por las garrapatas

Esta afección puede poner en riesgo la salud de su peludo.

Son muchas las enfermedades que puede transmitirle una garrapata a un perro, algunas de ellas bastante graves. Un ejemplo es la ehrlichiosis, una patología provocada por una bacteria que entre otras afecciones, puede provocar anemia en nuestros peludos.

Esta enfermedad bacteriana cuya sintomatología puede ser muy variada e inespecífica en las fases iniciales de la patología, y cuyo periodo de incubación es entre 8 y 20 días, provoca síntomas muy severos como por ejemplo hemorragias, afectación a la médula ósea y al sistema inmunitario. Por esta razón es de vital importancia conocer y aprender a identificar los síntomas para tratar a tiempo.

Lo primero que se debe saber es que esta infección se divide en tres fases, las cuales en ocasiones no es tan fácil de distinguir.

  • Fase Aguda: Es la fase más leve de la enfermedad, se puede evidenciar la presencia de garrapatas, las mascotas tienden a tener poco apetito, los ganglios empiezan a notarse inflamados y hay fiebre constante con temperaturas muy elevadas.
  • Fase Subclínica: Es la etapa en la que la mascota esta asintomática, aparentemente todo está normal, pero a nivel interno la bacteria continua su curso, hasta llegar al bazo y quedar allí, convirtiendo al perro en un portador. En esta fase las mascotas superan la enfermedad o por el contrario pasan a la fase crónica.
  • Fase Crónica: Esta puede ser leve o severa, en esta fase la bacteria se aloja en los glóbulos blancos y las plaquetas; y adicionalmente se disemina por la sangre hasta llegar al hígado, bazo, riñones, pulmones e incluso en ocasiones hasta las meninges, generando daños a nivel del sistema nervioso, poniendo en riesgo la vida de nuestra mascota.

Durante esta etapa se pueden observar otro tipo de síntomas como hemorragias nasales, cojeras, cuadros respiratorios, insuficiencia renal, anorexia, ataxia y convulsiones.

La trasmisión de esta enfermedad según la médico veterinaria Laura Polo, se da por la picadura de las garrapatas, las cuales previamente ya se han contaminado y al momento de entrar en contacto con un nuevo huésped (un nuevo perro), su saliva contamina el sitio del cual se está alimentando, dando paso así a la bacteria, para su posterior diseminación por el torrente sanguíneo del peludo.

Signos clínicos

  • Fiebre
  • Pérdida de peso
  • Falta de apetito
  • Sangrado nasal
  • Insuficiencia renal
  • Dificultad respiratoria
  • Inflación ganglios linfáticos
  • Mucosas pálidas
  • Edemas
  • Convulsiones
  • Uveítis
  • Anemia y Trombocitopenia (disminución de plaquetas)

Respecto al diagnóstico de esta enfermedad, se realiza basados en los signos clínicos y exámenes de laboratorio (cuadro hemático, serología y/o detección molecular de la bacteria).

Referente al tratamiento, este debe instaurarse de inmediato, el uso de antibióticos es clave al igual que la hidratación de la mascota. Es necesario que después del tiempo de tratamiento se vuelva a realizar un cuadro hemático para verificar que las plaquetas y glóbulos rojos y blancos estén en su rango normal, de no ser así, quiere decir que la bacteria ya está afectando otros órganos como riñón, hígado y por ende el antibiótico ya no tiene el efecto deseado, por lo cual habría que instaurar un nuevo tratamiento.

Ahora bien, la mejor manera de prevenir esta enfermedad y otras que también son trasmitidas por garrapatas (anaplasmosis o borrelia) es mediante la utilización de productos que eviten que nuestra mascota se contamine de estos parásitos.

CONSEJO DEL EXPERTO

No es recomendable la extracción manual de las garrapatas, pero en el caso de ser necesario, emplear pinzas diseñadas para esto y hacer la extracción de forma suave, esto para evitar que la cavidad bucal de la garrapata quede en el cuerpo de nuestro perro.