Cómo manejar el duelo entre mascotas

Con la muerte de una mascota, el dueño no es el único que sufre.

Cuando perdemos a una mascota, no solo nosotros como dueños sufrimos, también aquellos perros o gatos que convivían en una manada pueden sentir dolor, tristeza e incluso depresión por dicha perdida, bien sea de otro de su misma especie o su dueño.

El manejo del duelo y la señales que indican que nuestra mascota está sufriendo por esta separación pueden ser diferentes de acuerdo al entorno en el que se encuentren, pero en términos generales se les escuchara llorar con bastante frecuencia, algunos se mostraran ansiosos, olfatearan constantemente buscando a su compañero, aullaran y ladraran, dejaran de comer y en algunas ocasiones pueden observarse falencias conductuales como orinarse por toda la casa o dañar objetos; cualquier señal que se observe de este tipo se le debe prestar atención, pues en ese momento donde se debe intervenir para ayudar a su mascota a superar y hacer más llevadera la pérdida  de su compañero.

¿Qué hacer para ayudar a nuestra mascota a superar su pérdida?

Generalmente lo indicado y primordial es prestarle mayor atención, es entendible que usted como dueño también esté atravesando por un proceso de duelo, pero es necesario que muestre fortaleza frente a la otra mascota para evitar que esta se vaya a sentir peor e incluso pueda enfermar. Además, la soledad para esa mascota que queda será más fuerte que para usted, pues puede continuar su rutina bien sea laboral o de estudio, saldrá de casa, mientras que quizás el perro o gato que quedó solo no lo hará y tendrá que adaptarse a esa nueva situación.

Muchos peludos, se sentirán inseguros debido a la pérdida de su compañero, es por esto que bridarle seguridad y fortaleza será vital, para que pueda comprender que la vida debe continuar.

El uso de caricias, palabras de amor y aliento, demostraciones de cariño excesivo son ideales para ayudar a nuestra mascota a asimilar lo sucedido y que pueda pasar su duelo, adaptarse y seguir con su rutina.

Las salidas al parque, los paseos, la interacción con otros de su misma especie servirán mucho para que pueda recuperar su confianza y seguridad.

El uso de snacks como premio, nuevos juguetes o brindarle un poco de lo que usted esté comiendo durante los primeros días del duelo son una buena alternativa para que vaya recobrando el ánimo y se sienta más querido y mimado.

Retirar las cosas de la mascota que falleció debe ser hacerse con mucha ligereza, pues dejarlas generará un ambiente de confusión y de mayor tristeza, la atención debe estar concentrada en la mascota que aún está con nosotros.

Incluir un nuevo miembro a la familia muchos pensaran que será la mejor solución, pero no lo es, tanto usted como su mascota deben hacer todo el proceso de duelo, y esto incluye adaptarse y aceptar la nueva situación, llevar un nuevo perro o gato no cesara el dolor y la tristeza, tan solo lo enmascara por un tiempo, pero tarde o temprano la ausencia de aquella se hará notable, es especial porque se harán comparaciones entre el nuevo miembro y el que ya no está.  En este caso si quiere incluir un nuevo miembro lo aconsejable es esperar por lo menos seis meses.

Para culminar, debemos recordar que tanto perros como gatos son muy intuitivos y pueden sentir las emociones, es por ellos que se debe procurar no estar triste junto a ellos, la fortaleza, amor y cariño mutuo serán la clave para aceptar y superar la pérdida de ese ser querido.

¿Cuándo alertarse?

El sueño continuo y dormir más horas de las habituales es una señal de alerta, esta puede indicar que su peludo atraviesa un periodo de desánimo. Ante esta conducta, es aconsejable hacer una visita al veterinario, que recomendará lo más adecuado.

Acudir a un psicólogo canino resultar ser una buena idea cuando el perro o gato se muestra deprimido por la muerte de otra mascota. En ocasiones, las consultas veterinarias cuentan con profesionales que ayudan al perro a superar la tristeza que padece.

EL DATO

Casi siete de cada diez mascotas muestran signos visibles de depresión tras la pérdida de su compañero, según un estudio realizado por la Sociedad Americana de Lucha contra la Crueldad hacia los Animales (ASPCA).