Un niño de dos años terminó en el hospital por culpa de un beso

El niño tuvo una infección grave

Los bebés son demasiado tiernos e irresistibles. Pero siempre que vemos uno, aún cuando sea propio, es realmente peligroso tocarlo con las manos sucias o darle besos ya que los adultos tenemos cientos de bacterias, virus peligrosos e las infecciones a las que los estamos exponiendo.

Es cierto que es importante exponerlos a cierta suciedad para generar defensas pero esto se aplica a los niños más grandes. De hecho, ha habidos casos en los que los pequeños mueren por adquirir meningitis tras recibir un beso de alguien con un herpes labial.

Ahora, se ha vuelto viral la noticia de un niño que pasó cuatro días en el hospital después de contraer herpes de un llamado "beso mortal". Sus padres habían notaron pequeñas manchas rojas formándose en su cara, pecho y brazo pero que los médicos no lo habían considerado alarmante.

No fue hasta su tercer intento de buscar consejo médico que la situación se volvió una pesadilla ya que la condición de Kalo empeoró y su diagnóstico dio positivo al virus del herpes simple, algo que los médicos creen atrapó al recibir un beso de alguien infectado.

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Foto: Caters News Agency

El pequeño necesitaba un tratamiento intenso de antibióticos por vía intravenosa para deshacerse de la infección. Su padre, Andy Griggs, reveló que Kalo había tenido problemas para comer días antes de su diagnóstico, lo que causó una verdadera preocupación.

Besar a los niños en la boca y compartir cubiertos es una forma común de contraer herpes, ya que se transmite a través de la saliva. Es bastante común que las mujeres tengan herpes, pero no se dan cuenta debido a los síntomas leves o no hay. El virus puede estar inactivo durante largos períodos de tiempo antes de que cause una lesión y es común que se reactive en momentos de estrés físico o emocional.

En el caso del HSV-1, o herpes oral, la infección generalmente ocurre a través del contacto de la lesión de una persona infectada a un área de la membrana del cuerpo del bebé, como los ojos o la boca. Esto puede suceder si una persona con un herpes labial besa al bebé o, lo que es más raro, si la persona toca una úlcera bucal y luego la toca.

"Espero que nuestra historia sirva como una advertencia para otros padres, ya que podría pasarle a cualquiera", explicó Lorna, madre de Kalo.

 

El herpes puede ser muy grave en los recién nacidos debido a que su sistema inmunológico no es lo suficientemente fuerte como para combatir la infección. Los niños pequeños tienen menos probabilidades de enfrentar complicaciones mortales. "Como era un poco mayor y lo atrapamos cuando lo hicimos, su cuerpo comenzó a combatir el herpes una vez que tomó los antibióticos y los medicamentos antivirales".

 

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