Tranquila, si aún no cumples tus propósitos de Año Nuevo esto es lo que debes hacer

El año tiene 365 días y si te sientes agobiada porque no has cumplido tus propósitos, esto te ayudará

El 2018 está por terminar. Cada año nuevo, nos motivamos a hacer grandes cambios en nuestras vidas y a manera de tradición, hacemos toda una lista de propósitos que queremos cumplir en el transcurso del nuevo año.

Pero la vida da muchas vueltas y nunca sabemos lo que nos aguarda los 365 días.Hay quienes sin importar qué, logran tachar todo (o casi todo) de su lista de propósitos pero habemos otros que olvidamos la lista en el camino. Aunque claro, esas vueltas inesperadas pueden llevarnos a transformar lo que nos propusimos en el principio para hacer espacio a los nuevos objetivos.

Los psicólogos dicen que cuando creamos resoluciones de Año Nuevo, adoptamos algo llamado "síndrome de falsa esperanza", que es cuando esperamos lograr objetivos poco realistas y nos aferramos a ello. 

Quizás no has seguido al pie de la letra esa dieta que te propusiste hacer desde el 1 de enero o quizá ya dejaste de ir al gimnasio. Quizá no aprendiste un nuevo idioma o no lograste abrir ese blog de reseñas que tanto has querido.

Tranquila. En realidad, los propósitos de año nuevo no son prácticos y no están sincronizados con quienes realmente somos. La razón por la que la mayoría de nosotras no cumple con la lista podría deberse a que establecemos expectativas demasiado altas y cuando llega el momento de hacer algo, no sabemos ni por dónde empezar o tenemos miedo de dar los primeros pasos.

El camino está lleno de dificultades y lo que pensamos sería fácil, en realidad resulta toda una odisea. ¿Cuando te planteaste ir al gimnasio todos los días pensaste que te tomaría tiempo de traslado o que tendrías que pagar más de lo que ganas? Es triste, pero es real. Es más, "bajar de peso" es lo más difícil de cumplir, no porque sea imposible sino porque es algo que a todas nos da pereza porque implica cambiar hábitos y ser muy rigurosas.

La solución es ver los objetivos como un hobby más que como una obligación. 

Es simple, piensa en las materias de la escuela que te gustaban y las que no. ¿En cuáles te fue mejor? ¡Pues en las que te gustaban y no veías como ALGO que tenías que pasar.

Piensa en lo que te gusta hacer. Si tu resolución de Año Nuevo era perder peso y te inscribiste al gimnasio sabiendo que odias estar encerrada entre aparatos y gente sudorosa, ¿por qué no mejor buscas entrar a una clase de baile? Así perderías peso y estarías haciendo algo que disfrutas.

Haz de metas basándote en algo que realmente quieras hacer. Ten en mente el objetivo final pero disfruta el proceso y celebra cada pequeña victoria que tengas en el camino. 

Decir que vas a dejar de fumar o que vas a entrar a un posgrado son propósitos intimidantes ya que requieren una planificación más minuciosa para lograrlos. Ahí es donde la mayoría nos perdemos.

Haz a un lado las expectativas y no te sientas mal cuando no tengas éxito. Conócete a ti misma. Quizá sí eres demasiado responsable y comprometida, lo que te hace capaz de lograr ese tipo de objetivos pero si sabes que no lo eres, mejor no te atormentes. INTÉNTALO pero no te calves en eso o vas a bloquearte de conseguir otras cosas igual de útiles.

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