¡Milagro de amor! Madre despierta tras 23 días en coma al sentir calor de su bebé

Según reseña el diario local veja.abril.com.br/ Amanda Cristina Alves da Silva, de 28 años, cayó en un cuadro de coma.

El amor y sus milagros. Justo uno de ellos ocurrió en Fortaleza, en Brasil, cuando una madre despertó de un coma en el que llevaba semanas al sentir el calor de su hijo recién nacido.

Según reseña el diario local veja.abril.com.br/ Amanda Cristina Alves da Silva, de 28 años, cayó en un cuadro de coma tras sufrir convulsiones, pues es epiléptica y había suprimido su tratamiento para no ocasionarle daños a su bebé.

“Todo cambió 23 días después, cuando el equipo del hospital decidió colocar a madre e hijo en contacto físico. Al sentir el toque de la piel del bebé en el pecho, lloró. A continuación, pasó a reaccionar y, en menos de un mes, recibió alta y pudo ir a casa con su hijo, Victor Hugo”, reseñó el medio.

Se trata del tercer hijo de Amanda, quien llegó sin planificarlo. La madre sufre epilepsia desde los siete años, pero la mantenía controlada con fármacos.

Por evitar malformaciones en el bebé Amanda evitó abusar de los medicamentos que comúnmente ingiere, por lo que sufrió muchas crisis convulsivas durante el embarazo.

En el día del parto, Amanda dice recordar que tuvo una discusión con el marido – lo que la dejó muy ansiosa y agitada. Ella cree que ese fue el factor que desencadenó una crisis epiléptica tan fuerte.

Con 36 a 37 semanas de embarazo los médicos decidieron hacer una cesárea de emergencia para evitar más riesgos para el bebé. Amanda recibió anestesia general y dio a luz a Victor Hugo, que nació pesando 2,1. La madre no vio al bebé.

Victor Hugo permaneció bajo cuidados intensivos por seis días y luego fue trasladado a una unidad semi-intensiva. Mientras tanto, Amanda permanecía sin ningún signo de respuesta.

"Amanda abría los ojos, pero no respondía a los comandos. La gente la llamaba por su nombre y ella no acompañaba con la mirada. La gente aplicaba estímulos de dolor y ella no reaccionaba. Los exámenes mostraban actividad cerebral, pero ella no respondía a nada, ni siquiera a la voz de los familiares. No movía brazos, piernas, nada ", explicó Alencar Junior.

El calor de su pequeño hijo

Pensando que Amanda quedaría en estado vegetal los médicos pensaron enviarla a su casa con el debido soporte, pero la enfermera Fabíola Sá, sugirió un último recurso: poner al bebé en contacto con la madre.

Amanda continuaba inmóvil hasta que una enfermera colocó al bebé en su pecho. Fabíola tomó los brazos de Amanda y abrazó al bebé, como si lo estuviera acogiendo. La reacción de Amanda sorprendió a todo el equipo: los latidos del corazón se aceleraron y la joven madre lloró, como si intentaba agradecer lo que estaba pasando.

Más impresionante, según Fabíola, fue ver leche brotar espontáneamente del pico del seno de Amanda sin ser estimulado, siendo que el parto había ocurrido 23 días antes.

"El equipo entero lloró . Su respuesta fue inmediata. Cuando sintió la piel del bebé, empezó a llorar. No dejamos al bebé mamar por cuenta de los medicamentos que Amanda estaba recibiendo, pero él se movió la boquita y lamiendo el labio ", recuerda Fabíola.

Veinte días después recibió alta hospitalaria junto a Víctor Hugo sin ninguna secuela.
"No tenemos una respuesta científica para lo que ocurrió y no esperábamos una recuperación tan rápida de Amanda. "Vamos a estudiar la importancia de esa atención humanizada y la importancia del contacto piel a la piel entre madre e hijo", afirmó Fabíola.

Con información de veja.abril.com.br/

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