El lado fascista de la presidenta de Croacia que muy pocos han querido ver

Ha firmado políticas contra refugiados y también tiene affairs con temas de corrupción.

En la final del Mundial muchos la amaron, porque ella pagó sus propios pasajes, porque abrazó a sus jugadores, porque parece una modelo voluptuosa. Pero no todo es color de rosa si se habla de Kolinda Grabar, la presidenta de Croacia. De hecho, su política xenófoba se ha hecho a un lado luego de todo ese despliegue de encanto.

De hecho, según la agencia EFE, ella defendió en 2015 la construcción de vallas en las fronteras para evitar la entrada ilegal de refugiados, a lo Trump. También se opuso a las cuotas de reparto de refugiados acordadas en la Unión Europea.

La presidenta de Croacia también ha estado envuelta en escándalos. Hace ocho años, al ser embajadora de su país en Estados Unidos, se reveló que su marido, Jakov Kitarovic, usaba el vehículo oficial de la embajada para fines privados. Ella pagó los gastos generados por esa infracción.

 

Pero eso no es todo: hace dos años, ya en su cargo, se dejó fotografiar con la bandera de los ustachas, fascistas croatas que se pusieron al servicio de los nazis contra judíos, gitanos, serbios y bosnios musulmanes. También es amiga de Zravko Mamic,  político condenado a seis años y medio de prisión por corrupción. Ella se rehúsa a hablar de sus lazos con él y la prensa local reveló que recibió donaciones suyas para su campaña presidencial.

Esto, claro, no ha sido inadvertido en redes sociales, donde ya se armó el debate.

https://twitter.com/hombregratis/status/1018887759518289920

¿Creen que es bueno dejar que una mujer llegue al poder si sus ideas son profundamente excluyentes?

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