Mujer se quitó sus implantes de senos con un cuchillo en su propia casa

Esta es la increíble historia de Tonia Rossington de 49 años, quien no tenía dinero para la operación y decidió tomar acciones por ella misma.

Se cansó de sus implantes mamarios

Se cansó de lidiar con sus implantes mamarios y decidió extirparse ella misma las siliconas que le estaban causando problemas.

Esta es la increíble historia de Tonia Rossington de 49 años, quien buscó la respuesta a su problema en Google.

Según informó el medio inglés Daily Mail, Rossington, una empleada doméstica de medio tiempo, estaba muy arrepentida de haberse operado sus pechos. La mujer deseaba con todas sus fuerzas sacar las siliconas de su cuerpo.

Sin embargo, no contaba con las 3.000 libras necesarias para realizarse la operación. Incluso le escribió a su médico de cabecera para contarle que estaba sufriendo problemas de salud mental debido a los implantes.

El hombre le explicó que esa cirugía solo podría realizarse en el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido sólo en casos de urgencias. Fue entonces cuando la mujer sintió que la única opción era hacerlo ella misma y lo googleó.

La traumante experiencia de Rossington

“Puse el hielo debajo donde está la cicatriz original. Levanté mi 'boob', mantuve el hielo allí durante cinco minutos hasta que no pude soportarlo más. Después de un rato pellizqué la piel y no pude sentir nada.

Saqué un cuchillo e hice una pequeña incisión en el tejido cicatricial original y no pude sentir nada. Pensé ‘Oh, esto no duele. ¡Genial!’”, cuenta la valiente mujer.

Añade a su historia:

“Luego llegué a algo que parecía un bolsillo, sobre el cual había leído. ‘Obtiene un bolsillo en el pecho que se forma alrededor del implante’. Llegué a eso y pensé: ‘Tengo que superar esto ahora’. Conseguí un poco de gasa y agarré el implante y fue entonces cuando me di cuenta de que estaba roto.

Cuando lo saqué, un trozo se desprendió de mi mano y fue entonces cuando entré en pánico. Pensé  ‘Tengo que sacar esto de mí ahora. Tengo que hacer esto’”, dijo.

“Había silicona en todas partes. Mientras lo estaba jalando, se estaba convirtiendo en papilla, contó la mujer horrorizada. “Había toda esta gelatina, que era mi tejido graso” terminó.

Luego respiró hondo e hizo lo mismo con el implante izquierdo, que estaba intacto y salió de inmediato. Rossington al culminar esta titánica faena se dirigió al hospital Pilgrim en Boston, Lincolnshire.

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