¿Qué pasa con el #FoodPorn y nuestra percepción del sabor de las comidas?

Mueres de hambre, tienes tu plato favorito en frente pero no, tienes que sacarle una foto primero.

Viajemos un poco en el tiempo. Piensa en cuando eras niño/a y salías a comer con tus padres a algún lugar. ¿Qué es lo primero que hacías? Alegrarte porque la comida llegó y, obvio, comer.

Pero por más obvio que suene, los paradigmas han cambiado. No es que ya no tengamos suficiente hambre o que ya no queramos disfrutar de nuestros platos favoritos; el tema es que estamos más preocupados de tentar a los demás con nuestra propia comida compartiendo el menú en las redes sociales.

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Life Popper

Este fenómeno, que muchos ya definen con el concepto de #FoodPorn, es una tendencia bastante masiva. De hecho, hay personas que se definen como #foodies y es fácil identificarlos: adoran sacar fotos a la comida.

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Daily Mail

Ahora, hay que preguntarse si esto puede afectar la forma en que percibimos los sabores, porque algún efecto tendrá que tener esa devoción.

En The Business Insider hicieron un análisis bastante interesante y para ello, citaron un estudio de la compañía de marketing Havas Worldwide, que explica cómo Instagram nos está engañando con ciertos alimentos.

En realidad, al que engañan es a nuestro cerebro. Al ver todas esas fotografías de platos increíbles, helados de arcoiris o donuts galácticas, nos convencemos de que la comida normal es aburrida.

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Pinterest

La tendencia está asociada a un estatus y aunque publiques una imagen de un helado gigante con millones de sabores que no pegan ni juntan, no importa, porque luce bien. Entonces, ¿qué pasa cuando tratamos de comerlo? Nos confundimos, porque no es lo que esperábamos. No sabe como luce.

El aspecto de la comida siempre nos ha influido, pero eso no necesariamente hace que al probarla, nos guste más o menos. En la era de los foodies, ese límite se está perdiendo. Es sabor vs. espectáculo.