Ni el cobre fundido es capaz de degradar una Big Mac

Un nuevo experimento pone a prueba a la cuestionada hamburguesa.

Existen algunos alimentos que se demoran en descomponerse o que simplemente jamás lo harán y quedan intactos a lo largo del tiempo. Este es el caso de la hamburguesa de una famosa cadena de comida rápida, la Big Mac.

Varios experimentos han demostrado su indestructibilidad. Uno de ellos fue cuando una persona la guardó durante 14 años, lográndose conservar intacta. No contaba con presencia de moho aunque el pan quedó duro como piedra.

Así algunos se han dedicado a divulgar la característica poco natural que presenta el producto. El más freak de los experimentos es uno publicado en un video de YouTube que muestra la reacción de la hamburguesa cuando se le vierte cobre fundido encima.

Te adelantamos que como era de esperarse, no le sucede nada. La explicación del fenómeno se le atribuye al efecto Leidenfrost, que consiste que un líquido en contacto con una masa de una temperatura mayor al punto de ebullición de dicho líquido, forma una capa de vapor alrededor que funciona como aislante.

Sea cual sea la razón, la verdad es que es bastante extraño que un alimento cueste tanto tiempo en degradarse. Entonces me pregunto qué pasa cuando llega al estómago, ¿logra digerirse totalmente?

Una infografía de Fast Food Menu Price grafica los efectos que produce la Big Mac después de una hora de haberla ingerido. A los 20 minutos el cuerpo se vuelve adicto a la azúcar y empieza a pedir más. A los 30 minutos el sodio ataca tu cuerpo, te deshidratas y confundes la sed con ganas de comer. Allí vienen los antojos.

Pasada la hora, la digestión se vuelve lenta y puede tomar más de tres días en digerirla totalmente. Como referencia el cuerpo demora entre 24 a 72 horas de digerir la comida. Además degradar las grasas trans tarda unos 51 días y una hamburguesa de este tipo contiene 1.5 gramos. Así que piénsalo bien antes de consumirla con regularidad.