SeaWorld prohíbe controversial estrategia para proteger a trabajadores y visitantes

La empresa de parques acuáticos ha prohibido una práctica que ha sido fuertemente criticada por las organizaciones animalistas.

Desde que se dio a conocer el documental The Cove, el film Blackfish y  varios reportes periodísticos sobre el negocio de los parques acuáticos en el mundo que indicaban que estos lugares practicaban maltrato a los mamíferos marinos, éstos han visto una baja considerable de sus visitantes. A esto se suma las protestas que se generan alrededor de estos recintos donde se denuncian las precarias condiciones donde están hacinados los cetáceos.

Debido a esto, las autoridades de SeaWorld – el parque acuático más grande de Estados Unidos – han tomado ciertas medidas y estrategias que apuntan a evitar conflictos y manifestaciones que pudiera colocar en peligro a sus empleados, visitantes y también a los animales que son parte del espectáculo. Pero ya no más.

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(cc) Antoine Taveneaux / Wikimedia

En centro de entretenimiento acuático de Orlando ha anunciado que prohibirá a todos sus trabajadores que se infiltren en organizaciones animalistas, una práctica que es conocida por estas agrupaciones y que ha sido fuertemente criticada.

De acuerdo a lo que informa el Huffington Post, los empleados de Sea World han recibido diversas amenazas por parte de agrupaciones y personas que abogan por los derechos de los animales. Debido a esto, el parque acuático ha decidido suspender esta estrategia de seguridad, según detalla un comunicado:

Tras la realización de una investigación llevada a cabo por los abogados externos, el Consejo ha dispuesto que el equipo directivo de la empresa pone fin a una práctica en la que algunos empleados se hicieron pasar por defensores de los animales en relación con los esfuerzos para mantener la seguridad de los empleados de la empresa, clientes y los animales en vista de las amenazas creíbles que había recibido la compañía.

Por otra parte, SeaWorld no especificó el detalle de las amenazas, sin embargo,  las campañas de los defensores de los animales se han dirigido a la empresa desde el lanzamiento de “Blackfish”, una película de 2013 que ha dado conocer las prácticas que se ejercen con las orcas de estos acuarios.

Animalistas versus SeaWorld

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© Wikimedia

La organización People for the Ethical Treatment of Animals (PETA), quien ha sido un férreo opositor de este tipo de parques, denunció el año pasado que un empleado de la empresa, Paul McComb, se había hecho pasar por activista, el cual participó en al menos una manifestación que terminó en arrestos y propuso protestas violentas.

A pesar de esta denuncia, la organización en pro de los derechos de los animales, ha admitido que este funcionario no ha sido desvinculado de sus funciones y aún sigue trabajando para Sea World.

Ante esta denuncia en particular, Sea World ha negado referirse sobre sus empleados. Así declaró Fred Jacobs, portavoz del acuario en julio del año pasado:

Estamos enfocados en la seguridad de los miembros de nuestro equipo, los huéspedes y los animales, más allá de que no hacemos comentarios sobre nuestras operaciones de seguridad. Esta es una responsabilidad que nos tomamos muy en serio, sobre todo en grupos de derechos de los animales que se ha vuelto cada vez más extrema en su retórica y tácticas.

Tracy Reiman, vicepresidenta de PETA, indicó que la compañía está en serios problemas económicos que se vieron agudizados con el estreno del film, en donde además instó a la empresa a “modernizar su negocio” creando santuarios para los animales y no más “prisiones para delfines”:

Las finanzas de SeaWorld han seguido cayendo a medida que más animales mueren en sus pequeños tanques, con una muerte cada mes desde noviembre.

Por el momento, el parque acuático ha indicado que pondrá fin paulatinamente a los espectáculos con esos mamíferos acuáticos en su parque en San Diego, California.