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La Ruta del Roto: Ir a Pichilemu y comer barato hasta volver rodando

Se terminan las vacaciones en Chile, pero no por eso podemos darnos la licencia de no visitar este balneario y su oferta gastronómica.

El Roto siempre entiende, por sabiduría popular, dónde ir para comer a buen precio o en abundancia; o casi siempre las dos. Incluso cuando le toca salir de su ciudad natal le toca averiguar por ahí y por acá donde llenar la panza. Esa es la gracia: el roto es aniñao y busquilla. Aunque no lo pareciera, el buen chileno sabe disfrutar de la buena mesa, no se conforma con cualquier cosa.

Sobre todo a la hora de salir de vacaciones a algún balneario. La gente de San Fernando, Litueche, Peralillo lo sabe muy bien. Pichilemu es un lugar que a primera vista parece caro, y no culpo a la gente que piensa así. No por nada es la “capital mundial del surf” a la que llegan miles de turistas extranjeros al año. Es verdad, sus olas son incomparables. Pero así mismo de excepcional es la comida que se puede disfrutar. Y ojo, a muy buen precio si se sabe dónde ir.

En mi caso, como soy de Santiago, cuando voy a la playa, me voy derechito a la caleta. La oferta de pescados y mariscos es riquísima. Dan ganas de mandarse un piure cuchareao ahí mismo. El que quiere probar las delicias de la costa, basta con comprar un “mariscal” que tiene pulpo, choritos, almejas, jibia, entre otros productos marinos. ¿Lo mejor? Aparte del sabor, el precio: $1200 (menos de USD $2). El ceviche es otra maravilla. Me tocó viajar hace poco y me comí TRES. ¿Y sabe a cuánto? $1500 (USD $2).

Por razones sanitarias, no se puede comer como en antaño los mariscales crudos (qué lástima), lo que mantenían ese sabor a mar más conservado. De todas formas, está bien; mejor prevenir que lamentar. No es ninguna gracia pasar las vacaciones pegado al w.c. Aunque los mariscos estén cocidos, el sabor es increíble.

Me devolví a la casa rodando pero feliz. Y como la zona costera de Chile es montañosa, no pude irme a la casa. No pude, hasta que vi una especie de carro tirado por caballos que te llevan a tu cabaña por $3 mil (USD $4). No lo pensé un segundo y me fui comiendo un CUARTO ceviche en la “carroza”, como si fuera la Reina Isabel.

Como fui por limitado tiempo, poco me duró el reposo. Había que seguir probando manjares. Hay algunos lugares de este balneario ideales para comer como chancho. Uno de ellos es La Picá del Negro ubicada en Calle Manuel Montt 461, insigne restaurante de aquellos que gustan de comer hasta que se da vuelta el ombligo. Y es muy rico. Recomiendo a todo palo  el pastel de jaibas –que en verdad tiene harta jaiba- y el pescado frito con ensalada a la chilena o el chupe de mariscos ($4500 aprox – USD $6).

Otro que me encantó no solo por la comida sino por su ubicación y decoración es el reconocido “Poyoyo”, en pleno centro. En calle Agustín Ross Edwards #9 se encuentra este restaurant que tiene para ofrecer los productos típicos de la cocina chilena. Su especialidad: carnes, mariscos y empanadas. La parrillada mixta está de morirse, aunque los pescados fritos son igual de ricos. Buena atención, corta espera y, sobre todo, buen precio.

 

Ahora, si me preguntan a mí, tengo una debilidad. Algunos no lo soportan, pero a mí me encanta comer en la calle. Siento que es allí donde encuentro los sabores más originales, precisos. Y es típico de las playas chilenas que haya un par de locales de empanadas y Pichilemu no es la excepción. Pero, ¿cuán amplia puede ser la oferta en el menú? Eche un vistazo:

Aunque no se engañe, las fotos son antiguas. De todas formas los precios varían entre los $2 mil y los $2500 (USD $2.5 – $3).

Todo tipo de ingredientes para estos verdaderos sacos de maza rellenos hasta el borde. El precio es totalmente ridículo teniendo en cuenta el tamaño de las empanadas. Yo me comí una carne-queso y me arrepiento. Debí tomar la jaiba queso, que estaba mortal.

La calle donde se ofrecen estas empanadas, donde se encuentran varios locales, siempre está llena, y es obvio. Son tan ricas y baratas que nadie quiere perderse la oportunidad de probar esta delicatesen.

Ya sabe ya. Si eres extranjero,no diga que no le avisamos. Pichilemu en bus solo está a 3 horas y media de Santiago y realmente vale la pena. ¿Qué mejor?

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