Prepara biscotti con pistache y arándano

Para uno de esos días en los que quieres sentirte italiano.

Comer biscotti es lo más cercano a estar en el cielo italiano comiendo un postre. Los biscotti tienen un tamaño perfecto para comerte uno o dos sin muchas culpas, pero saciando el antojito de una galletita a la hora del café o como un perfecto postrecito.

Una de las recomendaciones es que si ya te vas a poner un tanto italiano/a por qué no disfrutarlo con un rico capuchino. Sobretodo en una tarde de viernes para hacer que todas las preocupaciones de la semana se desvanezcan.

Tiempo de elaboración | 45 minutos
Dificultad | Fácil
Personas | 2

Ingredientes

  • 6 cucharadas de mantequilla sin sal, suavizada
  • 3/4 taza de azúcar granulada
  • 2 huevos grandes
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 tazas de harina
  • 1 cucharadita de polvo para hornear
  • 1/2 taza de arándanos deshidratados
  • 1/2 taza de pistaches, picados
  • 28g de chocolate blanco, derretido

Cómo preparar biscotti con pistache y arándano

  1. Precalienta el horno a 180ºC. Forra una charola para hornear con papel pergamino y déjalo a un lado.
  2. En un tazón grande, bate durante 2 minutos la mantequilla con el azúcar hasta que se combinen. Agrega los huevos y el extracto de vainilla. Lentamente, agrega la harina y el polvo para hornear. Mezcla bien hasta tener una masa uniforme. Agrega los arándanos y los pistaches.
  3. En la charola para hornear coloca la masa y dale la forma de un rectángulo con un espesor de 1cm. Puedes agregar un poco más de harina para evitar que se te pegue la masa mientras lo amoldas.
  4. Hornea durante 25 minutos. Retírala del horno y con ayuda de un cortador de pizza rebana en 12 biscotti. Voltéalos de ladito y hornéalos otros 10 minutos. Después voltéalos hacia el otro lado y hornéalos otros 10 minutos. Retíralos y deja que se enfríen por completo antes antes de ponerles el betún.
  5. Para decorarlos, sumerge los biscotti en el chocolate blanco derretido. Colócalos sobre papel pergamino con el chocolate hacia abajo y deja que se seque. Cuando estén listos, mételos en una bolsa ziploc o en un recipiente hermético y consérvalos en un lugar fresco.

Fuente: shugarysweets