En Chile una ley permite la caza de más de 40 especies de animales

A raíz de la muerte en Zimbabwe del león Cecil, diversas organizaciones plantearon sus inquietudes respecto del marco legal actual, principalmente por la eficacia de las normas sobre la cacería y la fiscalización de quienes realizan esta práctica como entretenimiento.

La matanza del león Cecil en Zimbabwe ha puesto nuevamente en la palestra el tema de la caza de animales y los derechos que tienen los mismos, en el sentido de cuánto han funcionado las normas, alrededor del mundo, respecto de la cacería y si existe una fiscalización correcta a quienes practican esto como un “entretenimiento”.

Bueno, en Chile este tema es reglado por la Ley 19.473 del Ministerio de Agricultura, que precisa los tipos de cacería, las especies silvestres permitidas, las temporadas en que se puede realizar, las vedas, la cantidad de ejemplares, las prohibiciones y sanciones, además de las cuatro zonas en el país donde se permite capturar más de cuarenta especies de carácter nativo o introducidas artificialmente.

De estas 40 especies, 26 pueden ser cazadas entre marzo y agosto, como el faisán, la perdíz chilena, la tórtola, pato real y codorniz; mientras que 21 pueden ser capturados en cualquier época del año, dado que son consideradas dañinas por haber sido introducidas de manera artificial a Chile, como el jabalí, el castor, la cotorra argentina, los ciervos exóticos y el zorro gris (o chilla).

“Los períodos de caza permitidos, en este caso, son para influenciar lo menos posible la temporada reproductiva de las especies, desde septiembre”, aseguró a La Tercera el jefe del subdepartamento de Vida Silvestre del Servicio Agrícola Ganadero (SAG), Rafael Asenjo, agregando que “estas especies también son protegidas, porque el resto del período están en veda”.

Este tema ha sido frecuentemente rebatido por organizaciones dedicadas a la protección de los animales, como la Fundación Ecópolis, donde su asistente jurídica Florencia Trujillo advirtió al matutino que ya no sirve el actual marco legal.

“Uno puede ver que en Chile se pueden cazar especies protegidas y los requisitos para son irrisorios: no se exige un curso especial del manejo de ciertas armas ni experiencia. La regulación es obsoleta”, sostuvo.

Pero no se quedó allí, porque realizó una fuerte crítica al concepto que la ley tiene de la “caza deportiva de animales”.

Es una aberración conceptual. En el deporte ambas partes que están involucradas lo hacen voluntariamente, y no creo que exista alguna parte en el mundo donde una de las partes tenga que resultar muerta”, sentenció.

Si bien la polémica es sostenida en el tiempo, desde el SAG son enfáticos en mencionar que existen otras 774 especies que están bajo protección absoluta, es decir, que debido a su aporte al equilibrio del ecosistema o por estar en peligro de extinción, no pueden ser cazadas, como el puma, el ñandú, el picaflor, el cóndor y el cisne cuello negro.