Contaminación del aire podría afectar a futbolistas en la Copa América

Cuatro de las ocho ciudades donde se jugarán los partidos tienen los peores índices de calidad del aire.

El pasado 5 de junio la calidad del aire Santiago llegó a su peor nivel en el año, generando la primera alerta de preemergencia ambiental para toda la región Metropolitana. En tanto, durante el último mes, ciudades como Concepción, Rancagua y Temuco han presentado altos niveles de polución, debido en gran parte al uso de calefactores a leña.

La presencia de material particulado respirable con sustancias nocivas para el organismo como el dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno, ozono y monóxido de carbono, provocan que el aire no esté en las mejores condiciones para realizar deportes al aire libre, lo que podría afectar al desempeño de las grandes estrellas que llegarán a Chile para disputar este nuevo torneo continental.

Según explica a El Mercurio el kinesiólogo y magíster en Fisiología del Ejercicio, Francisco Fleming, “los jugadores más expuestos a este tipo de problemas son justamente los más activos en el campo de juego, como Messi, Sánchez o Vidal, ya que ellos requieren mayores volúmenes de aire y por lo tanto, al respirar, ingresan mayores cantidades de material particulado a sus vías respiratorias”.

Cuando hay preemergencia ambiental el Ministerio de Salud suspende las actividades deportivas masivas. Sin embargo, Giovanna Amaya, seremi de Medio Ambiente de la región de O’Higgins, aclara que el “Plan de Descontaminación Atmosférica (PDA) nos indica que pueden suspenderse actividades de carácter masivo que estén organizadas por el Instituto Nacional de Deportes”. En este sentido, en un partido “solamente hay 22 jugadores en la cancha”, no 100, que es el número mínimo de participantes que la seremi de Salud reconoce como una actividad deportiva masiva.

Asimismo, Amaya explica que “todas las actividades y partidos de la Copa América no son organizados por el Instituto Nacional de Deportes. Son organizados por la ANFP y por la FIFA, y en este caso es voluntad de cada uno de los organizadores elegir si quieren o no quieren hacer esta actividad deportiva”. Aún así, nadie merece inhalar aire de mala calidad.