Por qué el Amazonas podría sufrir el acuerdo de paz entre Colombia y las FARC

Reservas forestales y terrenos salvajes podrían cambiar drásticamente en el postconflicto quedando en peligro de destrucción medioambiental si se firma la paz, según la ONU.

Grandes extensiones de terreno salvaje y de enorme valor ambiental, como bosques y montañas, que durante décadas fueron ocupadas por las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas (FARC) y del Ejército de Liberación (ELN) habían gozado de un abandono que las protegía hasta ahora.

Son 125 municipios rodeados de selvas y reservas naturales, los que al aplicarse los acuerdos de paz, serán afectados por los nuevos repartos de tierras entre víctimas y ex combatientes, suponiendo así una reforma rural integral, el desarrollo de infraestructuras, aperturas de nuevos mercados, la entrada de nuevos cultivos y la sustitución cultivos ilegales (como la coca) por sembríos legales.

Por lo que la organización recomendó una buena planificación a la hora de implementar los acuerdos entre el Gobierno y las FARC. En su informe realizado en colaboración del Ministerio de Medio Ambiente Colombiano, titulado “Construcción de una paz territorial estable, duradera y sostenible en Colombia“, alertó que dichos acuerdos serán considerados de “altísima relevancia ambiental, pues a juicio del organismo, si no existe una buena gestión durante la implementación de éstos, podría cambiar incluso el paisaje de Colombia, cuyo 50% consta de bosques y ricos ecosistemas, advirtiendo que hay que tener en cuenta los parques naturales y reservas forestales que están dentro de la zona de conflicto. Y advirtió de que hay que tener en cuenta las reservas forestales o parques naturales que están dentro de las zonas de conflicto

Para evitar el desastre medioambiental, la ONU ha defendido activamente el proceso de paz colombiano, mientras el representante de la ONU en Colombia, Fabrizio Hochschild, abogó por evitarla destrucción del patrimonio natural de la nación y el fracaso económico y social de muchas de las intervenciones que se implementen“.

El informe hace varias recomendaciones encabezadas por avanzar en la ordenación territorial con enfoque de paz, esto significa que quienes reciban las tierras deberán adaptarse a las condiciones del terreno al momento de elegir los cultivos.

Si bien, las negociaciones del Gobierno colombiano y las FARC se iniciaron en noviembre del 2012 en Cuba, logrando hasta ahora tres preacuerdos, respecto a las tierras, participación política y sustitución de cultivos ilícitos, se espera que este año concluya el diálogo con un acuerdo definitivo de paz.

Las negociadores del Gobierno y las FARC comenzaron a negociar en noviembre de 2012 en Cuba y por ahora han logrado tres preacuerdos en materia de tierras, participación política y sustitución de cultivos ilícitos. Se espera que este año concluya el diálogo con un acuerdo definitivo de paz.