Puerto Williams reúne a expertos en musgos de todo el planeta

En la Conferencia de la Asociación Internacional de Briólogos.

Considerado como uno de los 24 sitios prístinos que van quedando en el mundo, el Parque Etnobotánico Omora de la Universidad de Magallanes, en Cabo de Hornos, se ha convertido esta semana en la capital mundial de los musgos. Ésto, porque un centenar de científicos y estudiantes de distintas latitudes han llegado a la zona a la Conferencia de la Asociación Internacional de Briólogos (rama de la botánica que estudia los musgos) en el marco del Programa de Conservación Biocultura Subantártica.

“Nuestro territorio tiene una extraordinaria diversidad geográfica, climática y biológica que, sumado a la calidad de nuestros profesionales, posicionan a Chile como un inigualable laboratorio natural para el desarrollo de la ciencia universal. Nos enorgullece ser anfitriones de este Congreso internacional, donde científicos de todo el mundo intercambiarán conocimientos y observarán a Chile como un país líder en materia de ciencia y conservación”, asegura Myriam Gómez, directora ejecutiva de Fundación Imagen de Chile.

En 2005 esta zona fue declarada Reserva Mundial de la Biósfera por la UNESCO por su relevancia mundial para la conservación.

“El parque Omora se ha ido consolidando como un centro de vanguardia en la investigación, que tiene que reorientar a la sociedad a un modo de vida más sustentable. Porque tal como Atacama tiene los mejores cielos para los telescopios del mundo, la riqueza de la miniatura que tiene el Cabo de Hornos atrae la lupa ética, que muestra no sólo la biología, sino también una forma mucho más respetuosa de relacionarse con los otros seres vivos”, declara Ricardo Rozzi, director del Programa de Conservación Biocultural  Subantártica.

A esta iniciativa, que partió el domingo 11 y finaliza el próximo jueves 15 de enero, han llegado tanto estudiantes chilenos como extranjeros, delas universidades de Chile, Católica, y Magallanes, y de North Texas y Connecticut.

Todos ellos podrán conocer a través de su propia lupa la variopinta diversidad de musgos en el extremo sur de América.