Maratonistas de Pekín corren con máscaras por el smog

Los organizadores decidieron mantener fecha y hora de la competencia, a pesar de la advertencia sobre la calidad del aire.

Este domingo unas 30,000 personas participaron en el Maratón de Pekín, la gran mayoría portando máscaras de gas debido a la mala calidad del aire. Aún con los pronósticos en mano desde el lunes anterior y la advertencia de las autoridades sobre el índice de contaminación, los organizadores decidieron mantener la fecha de la carrera por la cantidad de participantes que viajaban desde otros países.

El Gobierno chino había lanzado una advertencia sobre la calidad del aire al alcanzar el nivel azul, lo que significa que la calidad del aire no es apropiada para realizar actividades en exteriores.

El sábado por la tarde, los organizadores avisaron que durante el maratón tendrían presencia de esmog de leve a moderado. Se le pidió a los participantes tomar las debidas precauciones, de acuerdo a su estado de salud — personas con problemas respiratorios y adultos mayores tendrían que abstenerse a participar.

En la mañana del domingo, el Índice Oficial de Calidad de Aire de Pekín indicaba niveles peligrosos, aconsejando la suspensión de actividades deportivas en el exterior. Justo en ese momento los corredores se encontraban en la Plaza de Tian’anmen listos para comenzar, muchos con sus máscaras protectoras.

Hubo quienes comenzaron bien y, después de la segunda mitad, la máscara interfirió con su rendimiento. Destaca el caso de Hector Xu, originario de Shangai, que sólo corrió 100 metros con máscara. Los etíopes ganadores  del maratón, Girmay Birhanu Gebru en la rama varonil y Fatuma Sado Dergo en la femenil, participaron sin máscara.

La contaminación era tan densa que se proporcionaron miles de esponjas a los participantes, para que pudieran limpiar la piel expuesta al esmog.

En general, los maratones se organizan como una sana competencia, para celebrar la vida, recaudar fondos dedicados a alguna causa o por el simple gusto de compartir la pasión por esta disciplina. Sin embargo, practicarlo en condiciones tan deplorables podría resultar contraproducente.

El Gobierno chino necesita reforzar sus medidas ambientales para disminuir la contaminación ambiental que padece — no sólo durante un maratón, sino por la calidad de vida de sus habitantes. Vender aire puro en frascos no es la solución.