Nace el primer polluelo de cóndor en Utah

Nace un cóndor californiano en Utah, el primero después de 18 años de conservación en el suroeste estadounidense.

Continúan las buenas noticias en la conservación de animales en peligro de extinción, después del avistamiento de un polluelo de cóndor californiano (Gymnogyps californianus) en libertad.

En el Parque Nacional de Zión de Utah, Estados Unidos, un grupo de biólogos se dieron a la tarea de monitorear una cavidad rocosa a más de 300 metros de altura en la que se encontraba una pareja que intentaba tener descendencia por primera vez. La situación prometía ser difícil ya que la última pareja que vivió en dicho parque murió por envenenamiento con plomo.

El polluelo, requiere de mucha atención antes de tener un poco de independencia. A menudo, los cóndores suelen perder el primer polluelo de sus vidas lo cual hace de éste un caso excepcional. De acuerdo a Keith Day, biólogo de la División de Recursos Silvestres de Utah, el polluelo no intentará volar en varios meses, probablemente hasta el fin del 2014 y los padres dedicarán un año a su crianza, por lo que el siguiente polluelo sería concebido hasta el 2016.

Los cóndores californianos fueron cazados extensivamente ya que ciertos granjeros pensaban que atacaban al ganado joven, aunque la literatura indica que esta especie se alimenta exclusivamente de carroña, es decir animales muertos por causas naturales o la predación por algún otro animal.

Este es el resultado de un programa de conservación de aves de presa liderado por The Peregrine Fund, organización sin ánimo de lucro que se dedica a la conservación de aves de presa desde 1970.

El programa de recuperación del cóndor comenzó en con la liberación de una población experimental y desde entonces ha dejado en libertad 149 individuos. En contraste, se estimaba que en 1987 sólo habían 22 individuos en libertad, en parte por la cacería y en parte por contaminación con plomo, proveniente de las balas de plomo que aún son legales en Utah. Al ingerir las balas de la carroña, los cóndores sufren daños por envenenamiento y mueren.

Este avistamiento se suma al nacimiento de cachorros de lobo mexicano en las noticias favorables para la conservación de especies en peligro. Después de años de estudio y esfuerzos conjuntos de varias agencias, el panorama de conservación en el suroeste estadounidense es prometedor. De acuerdo a Chris Parish, supervisor del proyecto de campo del cóndor:

Era una cuestión de tiempo antes de que las aves comenzaran a anidar en Utah (…) Hay un gran hábitat en Utah, no les tomó mucho tiempo encontrarlo.