Supervivientes de tribu Aché llevan a tribunales al Gobierno de Paraguay por genocidio histórico

La tribu de los Aché fue duramente diezmada durante los años 50 y 60 por la expansión agrícola.

Históricamente Sudamérica ha sido el epicentro de grandes genocidios a tribus indígenas. La ambición y la expansión por acaparar tierras para la agricultura o el pastoreo han incidido en estos procesos, sobre todo en la Amazonía.

Este es el caso de Paraguay y de la tribu recolectora-cazadora Aché que habitaba las colinas boscosas del este del país, y que fue exterminada de forma agresiva en los 70.

La principal razón de la expulsión de esta tribu fue la aceleración de la expansión agrícola que llevó a los colonos a organizar partidas de cacerías, asesinando a los hombres Aché y capturando a las mujeres y niños, vendiéndolas como esclavos.

Entre estos cazadores estaba Manuel Jesús Pereira, que trabajaba en el Departamento de Asuntos Indígenas de Paraguay y que utilizó su granja como un campo de concentración Aché, donde llegaban los indígenas capturados. Muchos de estos murieron por enfermedades respiratorias, otros fueron torturados, violados y vendidos como esclavos. Según la ONG Survival, el propio director del Departamento de Asuntos Indígenas visitó la “reserva” con frecuencia y vendió a integrantes de la tribu como esclavos durante la dictadura de Alfredo Stroessner.

Si bien la situación fue denunciada por varios antropólogos, muchos perdieron sus trabajos o fueron deportados. En 1973, el antropólogo alemán Mark Münzel presentó su informe “Genocidio en Paraguay”, documento que logró captar la atención internacional y mostrar las atrocidades cometidas contra los Aché.

La dictadura del General Alfredo Stroessner frenó a todas las organizaciones que trabajaban en el caso y los gobiernos de Reino Unido, Alemania Occidental y Estados Unidos desmintieron el presunto genocidio.

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© A. Kohmann/Survival

Ahora, los supervivientes del genocidio y sus descendientes buscan algún tipo de compensación. Una organización del propio pueblo indígena, la Federación Nacional Aché, ha iniciado un caso judicial en Argentina que cuenta con el consejo de Baltasar Garzón, abogado experto en derechos humanos. Los Aché se amparan en el principio de “jurisdicción universal” bajo el que muchos delitos de gravedad, como el genocidio o crímenes contra la humanidad, pueden ser juzgados y castigados en un país diferente a aquel donde acontecieron, si las víctimas no pueden obtener justicia en su propio país.

“Estamos pidiendo justicia; hubo torturas, violaciones, castigos corporales. No podemos soportar más el dolor que padecimos”, explicó Ceferino Kreigi, representante Aché.

Por su parte el abogado de los Aché, Juan Maira, señaló que “Los Aché fueron cazados como si de animales se tratara, porque querían confinarlos en un gueto. Una vez en la reserva, no se les permitía irse. No solo vendieron como esclavos a niños, sino también a mujeres en algunas ocasiones. Es posible que el 60% de su población haya resultado aniquilada”.

Actualmente la población de los Aché está volviendo a aumentar nuevamente, a pesar de que se les robaron sus bosques para dar paso a la ganadería y a la agricultura. Lamentablemente los ecosistemas donde vivía este pueblo fueron destruidos casi por completo.

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© A. Kohmann/Survival