Fabricante de lápices ayuda a reforestar terrenos erosionados en Colombia

La compañía Faber-Castell ha logrado reducir sus emisiones gracias a la plantación de nuevos bosques.

En el norte de Colombia 51 agricultores están cultivando cerca de 2.000 hectáreas de bosques de Gmelina arbórea, conocida popularmente como Melina, financiados por la marca de lápices Faber-Castell.

Esta iniciativa ha llevado a la marca a disminuir su huella de carbono de sus 14 centros de producción en el mundo gracias a la plantación de estos eco bosques. La acción de valor compartido beneficia tanto a las comunidades de los sectores rurales del norte del país, a rescatar zonas erosionadas y obviamente a reducir el impacto de la marca en el mundo.

La iniciativa contempla ampliar el área de bosque a tres mil hectáreas para poder suplir todas las plantas de producción de madera de procesamiento de la empresa en Brasil, Indonesia y la sede alemana de Stein, en el mediano plazo. Incluso, se inauguró un aserradero para procesar la madera.

El proyecto forestal es parte de un programa de reestructuración a gran escala en los municipios a lo largo del Río Magdalena que se han visto seriamente afectados por el sobrepastoreo y la erosión del suelo. El proyecto no sólo está dirigido a salvar la región ecológica (que es golpeada por las inundaciones y pérdidas de cosechas), sino también a su estabilización económica y política.

El proyecto forestal ha logrado ser reconocido por la ONU como “Mecanismo de Desarrollo Limpio” (MDL). Gracias a esta certificación, Faber-Castell es la primera empresa privada en el mundo autorizada para vender certificados de emisión de los bosques, según lo previsto por el protocolo de Kioto para reducir las emisiones de dióxido de carbono.

Faber-Castell ha realizado un balance positivo en ese sentido desde la década de 1980: en Brasil, la compañía ya inició la reforestación de 10.000 hectáreas de bosque de pinos para abastecer la mayor planta del mundo en São Carlos, que tiene una capacidad de producción de dos billones lápices de madera al año.

Faber-Castell produce 2.3 billones de lápices en todo el mundo, de los cuales el 99% están hechos de madera certificada, y se considera que es el mayor fabricante del mundo de lápices de madera. Según la compañía, sus bosques absorben tres veces la cantidad de dióxido de carbono que emiten los 14 centros de producción de la compañía.