ONG e indígenas se pronuncian contra las leyes secundarias de la Reforma Energética

Ante el segundo dictamen de las leyes secundarias, que aprueba el despojo de agua y tierra para la exploración y extracción, Greenpeace y organizaciones indígenas dan su postura.

Desde el pasado 10 de junio, la Cámara de Senadores se ha dedicado  a revisar, discutir y aprobar la letra chica de la Reforma Energética, las leyes secundarias que dirán el cómo, cuándo, quién y en qué condiciones se explotará petróleo, gas shale, entre otros recursos que “impulsará a la nación”.

Los plazos marcados en el Calendario Legislativo han vencido. Discusiones los dictámenes que conforman el paquete energético han quedado a medias.

Entre que los partidos de izquierda se retiran en la mesa de negociaciones durante la discusión del segundo dictamen; que el PAN también se retiró al “no existir condiciones ideales” para avanzar, para luego regresar dispuestos a aprobar lo más rápido posible; que sí el PRD quiere reabrir la discusión del primer y segundo dictamen — el cual, por cierto, aprueba el despojo de agua y tierra para la exploración y extracción —.

Mientras todo esto ocurría, los mexicanos estamos divididos entre el Mundial Brasil 2014, los deseos del quinto partido, los memes que derivan de ello y medio nos enteramos de las leyes secundarias — que pararía el nuevo santo nacional, Paco Memo Ochoa —. Afortunadamente hay quienes están al pendiente de lo que ocurre en las discusiones y están listos para defender a nuestra tierra.

La organización Greenpeace México, en su campaña de Energía, y el Encuentro Nacional Indígena se pronuncian en contra de la letra chica que se ha aprobado hasta ahora, sin discusión, en medio de intereses económicos y políticos, que van más allá de la propia Reforma Energética — como la reforma político electoral y de telecomunicaciones.

Greenpeace advierte la vulnerabilidad de Áreas Naturales Protegidas

sierrademanantlan660x550.jpg

© Revue d’ethnoécologie

Miguel Ángel Soto, vocero de la campaña de Energía de Greenpeace, advierte que las leyes secundarias de la Reforma Energética “abrirá las puertas a la expropiación de terrenos y a la devastación de las áreas naturales protegidas (ANP) en México”, algo que hará mucho más vulnerable la biodiversidad y riqueza natural de lugares como el Bosque La Primavera — que cuenta con yacimientos geotérmicos —, Cabo Pulmo, Isla Guadalupe, El Pinacate, Montes Azules, la Selva Lacandona y Zonas de Protección de Flora y Fauna como Holbox.

Según un análisis realizado por la organización ambientalista,

hay al menos 14 artículos que deben ser modificados. El artículo 91 de la Ley de Hidrocarburos señala que ‘las actividades de Exploración y Extracción se consideran de interés social y orden público, por lo que tendrán preferencia sobre cualquier otra que implique el aprovechamiento de la superficie o del subsuelo de los terrenos afectos a aquéllas’ lo que vulnera la propiedad comunal, ejidal y privada, incluso sobre ANP.

Esto va en contra de cualquier política, ley o reglamento de protección y conservación, al no precisar cuales son las excepciones. Esto haría posible que se instale infraestructura dentro de las ANP, para la industria geotérmica, eléctrica, hasta para el desarrollo de las mismas energía limpias, que el PAN impulsa la iniciativa de Ley de Transición Energética.

Esta “ley limpia” tendría como meta generar 35% de la energía eléctrica a partir de fuentes renovables para el 2024. Una meta ideal para un México más verde, sin embargo, se tendría que realizar de manera consciente y respetando a la naturaleza, con una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) en orden y sus debidas autorizaciones — no como el proyecto del Parque Eólico Dzilam Bravo —.

 

“Ni un milímetro de nuestras tierras y ni un ápice de nuestros derechos”

encuentronacionalindigena2014660x550.jpg

© La Jornada Jalisco

Por su parte, en el marco del Encuentro Nacional Indígena, donde se reunieron integrantes de más de 40 organizaciones de 19 estados, se lanzó un mensaje fuerte y claro sobre las leyes secundarias que permitirían el desalojo de tierras para entregarlas a empresas nacionales y extranjeras.

Les decimos que no queremos sus leyes abusivas y expropiatorias disfrazadas con la causa de ‘utilidad pública’; no queremos ‘empleo ni bienestar’ ni más ‘desarrollo ni progreso’ a cambio del despojo y la destrucción de nuestra madre tierra, cultura, territorios y derechos como pueblo y nación y del saqueo indiscriminado de nuestras riquezas naturales y del subsuelo

Las conclusiones de la reunión mencionan las leyes que siguen en discusión, dictámenes que abren la posibilidad de que empresas y grupos de poder se apoderen de las tierras que pertenecen a los pueblos originarios desde hace mucho tiempo, sin ejercer el el derecho a ser escuchados, consultados y a decir ‘no’ al despojo.

Por la memoria y la resistencia de nuestros ancestros, por nuestra madre tierra, por nuestras hijas e hijos, por las generaciones futuras y por los derechos de la humanidad, les decimos que no se entregará sin lucha ni un milímetro de nuestras tierras y ni un ápice de nuestros derechos.

En las mismas conclusiones, manifestaron que de verse en la necesidad, recurrirían a instituciones internacionales e instrumentos, como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la declaración de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en materia de Derechos Indígenas para defender sus recursos, tierras y territorios.

Ayer, 23 de junio, venció el plazo extendido para la Reforma Energética, cuando la fecha original era el 20 de abril — lo mismo ocurre con la Ley de Telecomunicaciones — , que ahora se pasa para julio por discusiones interrumpidas y falta de acuerdos entre partidos políticos. ¿Hasta cuándo?

Todavía queda más de la mitad de Mundial, que termina el 14 de julio, ¿para esa fecha ya estará las leyes secundarias?, ¿será que los legisladores aprovechen la fiebre futbolera? Sólo esperemos que estos puntos importantes, como “el despojo de la tierra y el agua”, queden bien claros y se respete a la naturaleza, a los pueblos originarios y a la Madre Tierra.