5 tips para cocinar con soya deshidratada

¿Quieres aventurarte a preparar platillos con soya? Aquí algunos tips para que todo salga perfecto.

Cocinar con soya deshidratada

La soya texturizada deshidratada es una de las grandes armas que tenemos los vegetarianos para no perdernos de nada, un gran aliado para no perder proteína. De hecho, es un alimento que las tiene en tan grandes cantidades, que ni siquiera es recomendable comerlo más de dos veces por semana. Además de eso, es sumamente práctica, pues es sencilla de preparar y llega a parecerse en textura y a veces sabor a la carne “de verdad”.

1.No condimentes al rehidratar

Aunque la soya no tiene mucho sabor a la hora de rehidratarla, aún hay que seguir una serie de pasos después. Así que si al agua para hervir le agregas ajo o alguna hierba, en realidad no importará demasiado. Si bien es cierto que queremos quitarle un poco el sabor al mismo grano, aún nos falta el siguiente paso, que es donde si tomó algo de sabor, lo perderá.

Para rehidratar la soya, hay que sumergirla en agua hirviendo hasta que comience a ponerse suave. Déjala hirviendo de 3 a 5 minutos. Después, apaga la flama y déjala de 10 a 15 minutos en el mismo recipiente. Agrega una cucharada de bicarbonato de sodio para eliminar las bacterias.

2. Se debe enjuagar y exprimir

Después del primer proceso, necesitas deshacerte del agua con que la herviste, enjuagarla y exprimir bien para que no quede exceso de líquido en la misma. Para exprimir la soya, requieres de un trapo limpio. Coloca la soya ya enjuagada en el trapo, ciérralo, y exprime como lo harías con un queso. Quita tanta agua como te sea posible.

3. La soya deshidratada rinde mucho

Si sólo quieres alimentar a 3 o 4 personas con ella, lo ideal son alrededor de 2 tazas. Es necesario medir la soya que se utilizará debido al siguiente punto de la lista.

4. Si no la vas a usar justo después de hidratarla, congélala

Ya que la soya tiene muchas bacterias, se echa a perder muy rápido si no terminas de cocinarla, aunque luego la refrigeres.  Si sólo vas a hidratarla, asegúrate de congelarla bien para que dure más tiempo.

5.Hay muchas opciones para condimentarla

Aunque no uses ningún producto de origen animal, tienes muchas opciones que le darán mucho sabor. Por lo general, tienen que ser un poco más concentrados. Por ejemplo, una salsa al estilo tinga siempre necesitará de un contenido más variado de chiles, entre otros. El punto es quitarle a la soya el sabor demasiado simple. Quién sabe, si la preparas bien podrías engañar a uno que otro carnívoro.

Espero estos consejos les sean prácticos y útiles y esos guisos de soya les queden impresionantes.

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