El renacimiento del bucardo, una especie extinta

En 2003, científicos clonaron a un bucardo que sólo vivió por unos minutos; esta especie tendrá una segunda oportunidad en agosto de este año.

Morir y renacer, la historia del bucardo, una especie de cabra que se extinguió en el año 2000 en los Pirineos Aragoneses. Celia, el último ejemplar de su especie, murió aplastada por un árbol mientras que el último macho murió un año antes.

El bucardo
fue la primera especie que se extinguió en el siglo XXI. Algunos ejemplares embalsamados aún se pueden observar en museos, también se tienen algunas fotos y su recuerdo estampado en pinturas rupestres.

En el año 2003, científicos del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) lograron lo que ningún otro grupo de investigadores ha logrado hasta el momento: regresar a la vida a una especia extinguida. El equipo logró clonar una cabra bucarda a partir del ADN de Celia; nació por cesárea luego de 162 días de gestación en una cabra híbrida, pero murió a los pocos minutos.

La muerte de la pequeña bucarda no es tanto un fracaso como una nueva oportunidad de traer al mundo una especie. Sólo se tienen 10 muestras de ADN de Celia que se conservan a 196 grados bajo cero y es todo lo que queda de esta especie. Han pasado 14 años y cuatro meses después de la muerte de la última bucarda y sus células aún son útiles. El equipo del CITA ha emprendido la marcha y va por el segundo intento de clonar al bucardo que se espera en agosto de este año.

Ahora la investigación corre a cargo de investigadores españoles, no de franceses como en el pasado. Increíblemente, quien está financiando parte de este proyecto es la Federación de Caza Aragonesa. Esta vez la meta es mucho más ambiciosa, pues no sólo se planea obtener clones hembras sino también machos.

La clonación es un tema que causa gran controversia y que enfrenta diferentes puntos de vista. Sin duda lograrlo representaría un gran éxito y oportunidad para especies extintas recientemente, pero reintroducir especies a un mundo al que ya no pertenecen y que es por completo distinto al que conocieron puede traer grandes problemas.

Por lo pronto, esperaremos al mes de agosto para saber si el bucardo tendrá otra oportunidad en el mundo, de lograrse, podrían salvarse muchas especies que ahora se encuentran en peligro de extinción. Aunque los experimentos resultaran positivos, no debemos olvidar que la mejor manera de conservar una especie es cuidando su población y hábitat mientras todavía están aquí, todo lo demás es tratar de remediar el mal que ya hicimos.

Fuente: La foto de la resurrección de una especie extinguida (El Mundo)