Ley de Pesca chilena afecta más a los pescadores artesanales que el fallo de La Haya

Ley de Pesca chilena, o Ley Longueira mantiene el mar privatizado en pocas manos y restándole importancia a la pesca artesanal supeditada por la pesca de arrastre que arrasa con el ecosistema marino

Todos estuvimos atentos al televisor para saber que nos esperaría como país con el resultado de la Corte internacional de Justicia y el fallo de la Haya  con respecto a cuál sería nuestra nueva frontera marítima con Perú. Y aunque el resultado fue, según muchos, “salomónico”, no dejamos de pensar que los verdaderos perdedores fueron los pescadores artesanales.

p9084114660x550.jpg

Fuentes de Sernapesca indican que los pescadores artesanales de Arica poseen en su inmensa mayoría licencia de patrón costero, lo que implica que pueden realizar sus actividades extractivas hasta las 60 millas. De esta forma, más del 99,9% de la pesca de la zona se realiza dentro de las primeras 60 millas. Para pescar más allá de las 80 millas, se debe contar con una licencia de alta mar, documento que poseen muy pocos pescadores artesanales por tener mayores exigencias y un costo más elevado.

Por otro lado, altos ejecutivos de la industria pesquera local, agregan que nunca se ha efectuado alguna operación importante en la zona que perdió Chile. “Este es el fallo menos malo que podría haber ocurrido. La pesca se realiza principalmente dentro de las 80 millas y al Este de la línea de limitación”, agregan. No obstante, señalan en la industria que “nadie sabe qué recursos podrían aparecer el día de mañana en el triángulo que se perdió, por ejemplo, en el subsuelo. De todos modos, siempre es malo perder territorio”, destacan. Entonces, ¿qué es lo que más afecta a los pescadores artesanales, que no cuenten con licencias para pescar mas allá de las 60 millas, o de plano la Ley de Pesca?

Porque, en un comunicado enviado por Arturo Natho Gamboa, Gerente General de CORPESCA S.A. señala: “lamentamos profundamente y expresamos nuestra solidaridad con aquellos pescadores artesanales y otros actores del sector  pesquero que vean afectada su normal actividad. En lo que respecta a Corpesca, debemos manifestar que nuestros permisos de pesca también comprenden dicha superficie. Sin embargo, en los últimos años la casi totalidad de las capturas se han producido en la zona económica exclusiva (ZEE) que conserva el país, situación que eventualmente se puede modificar en el futuro dado que se trata de especies migratorias”. Pero solo eso, lamentos y tocaditas de hombro, que no ayudan en nada a los trabajadores del mar y a sus familias, las más afectadas.

picnewsa798647660x550.jpg

La ley de pesca, apoyada por Pablo Longueira y uno de los puntos que más ha molestado es el artículo 26. Que licita a perpetuidad el recurso pesquero sólo a 7 familias, poderosas obviamente. Longueira explica que la medida responde a la sobreexplotación de la pesca en Chile, por lo que no se puede incluir mayor número de actores para licitar y se debe “ordenar” los que ya se encuentran en el negocio.

Como fue aprobada esta ley de pesca, los pescadores artesanales no se rinden, se movilizan y se mantiene en pie de lucha ante este atropello que puede hacer desaparecer la pesca artesanal. En el proyecto se prometieron muchas cosas a los pescadores,

  • Eliminación de Pesca de Arrastre en la Provincia, referida a una franja de protección que debería ir desde las islas Mocha a Santa María por el veril de los 500 metros de profundidad.
  • Eliminación de la Ley la prohibición en el cambio de zonas.
  • Exclusividad del 100% del recurso jibia y reineta  para los pescadores artesanales.

Cosa que no ocurrió ya que La ley mantiene los límites máximos de captura y las licitaciones siguen privilegiando a las siete poderosas familias nombradas anteriormente, además es  sumamente permisiva con los buques de factoría chinos, rusos, japoneses, entre otros, que practican la pesca de arrastre, que ha reducido gran parte de los recursos, mermando las cuotas de pesca de los pescadores artesanales.

Además quedó un artículo en la Ley, el más álgido y controvertido y del cual aún no hay un acuerdo claro, que no garantiza la soberanía del Estado de Chile, y por consiguiente de TODOS  los chilenos y chilenas, sobre los recursos hidrobiológicos dentro de la Zona Económica Exclusiva, para la exploración y explotación, conservación y administración. Existe el peligro entonces, de que toda la riqueza que baña a lo largo de 4 mil kilómetros de costa quede bajo el derecho de propiedad de estos “actores” (siete familias que se encuentran en el negocio) sobre los recursos, para siempre.

foto0063660x550.jpg

Ley de Pesca chilena, o Ley Longueira si bien incluyó criterios de sustentabilidad por sistema de cuotas, mantuvo el mar privatizado en pocas manos y restándole importancia a la pesca artesanal supeditada por la pesca de arrastre que arrasa con el ecosistema marino.

Como consecuencia la Subsecretaría de Pesca ya ha informado que las cuotas de captura establecidas para las diferentes pesquerías en Chile, disminuirá los niveles a capturar que se encontraban vigentes para 2013. O sea todo mal para los pescadores artesanales que siguen luchando por obtener el recurso del mar que siempre han tenido derecho y que ahora unos pocos que no lo necesitan se los arrebata con la ley sobre su hombro.

Fuente: Recursos pesqueros de Chile prácticamente no se verán afectados por resolución de La Haya