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Lifestyle 18/12/2013

La tradicional posada navideña y su ponche de frutas

El Ponche de frutas es mi bebida preferida por estos días, diferente de lo que conocía en Chile como ponche –siempre a base de alcohol–, éste es una infusión de frutas que le otorga calidez a las tardes de diciembre. ¡Pruébalo!

Por : Vania Aguilera Obando

México es un país que se caracteriza por sus festividades, a lo largo del año existen muchas fiestas conmemorativas, cada cual con su distintivo culinario. A las fechas que se festejan normalmente en el mundo se suman también otras como: los Reyes Magos, que se esperan con rosca de reyes y chocolate caliente; la Candelaria, donde se festeja con tamales; la Cuaresma, período donde los católicos no deben consumir carnes rojas y consumen platillos “cuaresmeños”; Fiestas Patrias, celebradas con platillos típicos y antojitos; Día de Muertos, con altares y pan de muerto; y por estas fechas las Posadas Navideñas, entre otras fiestas características.

Las posadas navideñas se originaron con la conquista. En diciembre los aztecas festejaban a Quetzalcóatl durante veinte días y por otro, dedicaban algunos días para celebrar al dios Huitzilopochtli. Al llegar a México, los sacerdotes españoles aprovecharon dichos festejos para evangelizar a los pueblos, cambiando el sentido de la celebración azteca.

Las posadas se realizan durante los nueve días previos a la Navidad –que simbolizan los nueve meses de embarazo de María–, como recuerdo del recorrido que hicieron María y José buscando posada hasta llegar al lugar del nacimiento de Jesús. Éstas, tradicionalmente, se hacían con rezos y se llevaban a cabo en las Iglesias, pero actualmente la fiesta desbordó lo religioso para convertirse en popular.

Actualmente las posadas son celebradas en los vecindarios, en el colegio, el trabajo y en los hogares. El festejo, como toda fiesta mexicana, deleita con platillos típicos y consiste en que los participantes de la posada se dividen en dos grupos, uno que pedirá posada cantando y el otro que le responderá, siguen los rezos, luego la ruptura de la tradicional piñata de siete picos que representan los siete pecados capitales, quién rompa la piñata deberá tener los ojos vendados –lo que simboliza la fe ciega– y por último a compartir la cena con unos antojitos, tamales, buñuelos, atole o por supuesto un delicioso ponche de frutas.

El Ponche de frutas es mi bebida preferida por estos días, diferente de lo que conocía en Chile como ponche –siempre a base de alcohol–, éste es una infusión de frutas que le otorga calidez a las tardes de diciembre, es una receta que nos recuerda que la Navidad está cerca y que las posadas ya comienzan. Les dejo la receta para que compartan en casa esta bebida caliente para grandes y chicos.

Ingredientes

  • 5 lts. de agua (o más según lo concentrado que se desee)
  • ½ kgs. de tejocote partidos en mitades
  • ½ kgs. de guayaba partida en cuartos
  • 250 grs. ciruela pasa
  • 5 manzanas amarillas partidas en octavos
  • 1½ kgs. caña de azúcar partida en bastoncitos
  • 250 grs. de tamarindo pelado
  • 3 rajas de canela
  • ¾ kgs. de azúcar
  • 1 cono de piloncillo (chancaca)
  • 2 clavos de olor

Cómo preparar el ponche de frutas

1. Calentar el agua en una cacerola grande, junto con la canela y el piloncillo
2. Al primer hervor incorporar los tejocotes y la caña. Dejar hervir 15 min.
3. Incorporar las manzanas, guayabas, ciruela pasa, tamarindo y clavos de olor.
4. Dejar hervir hasta que las frutas cocidas. Servir caliente.

Nota: Pueden agregar ron, aguardiente o brandy a gusto.