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Lifestyle 17/12/2013

El plan de Bachelet de “viabilizar” HidroAysén e hidroeléctricidad al sur del Bío Bío

La mandataria electa en su segunda administración pretende repensar su categórica frase de campaña “HidroAysén no es viable” levantando datos, y haciendo ajustes técnicos para mitigar el impacto medio ambiental.

Por : Karen Hermosilla

En nada quedó la categórica frase de Bachelet durante su campaña presidencial  “HidroAysén no es viable”. Resulta que ya electa, su futura administración  realizará un replanteamiento de la generación hidroeléctrica al sur del Bío Bío por medio de levantamiento de datos, que otorguen planificación técnica que “viabilice” los proyectos al mitigar el impacto medio ambiental que provocan.

Eduardo Bitran, que estuvo a cargo de los temas de energía durante la campaña, planteó que los proyectos podrían mejorar al limitar el margen de operación de las centrales.

Lo cierto es lo que tenemos como antecedentes de su anterior gobierno donde la administración de Bachelet no puso freno a HidroAysén en una ambigua postura en donde el silencio y las órdenes cruzadas marcaban la agenda.

Se veía venir

Michelle Bachelet a pesar de declarar que HidroAysén es inviable, tuvo en su comando a Jaime Bravo Oliva, que se hizo conocido entre el mundo verde cuando operó como fast tracker para la aprobación del proyecto de HidroAysén, además de las 42 termoeléctricas del periodo, en donde tuvo un rol importante junto al entonces Ministro de Energía Marcelo Tokman, en la Comisión Nacional de Energía, cuando presionó por informes favorables a su aprobación diciéndole a organismos como el SAG y Conaf que los ministros Pérez Yoma y Tokman querían que el proyecto se llevara adelante.

Esto explica que se hayan falseado los informes de Conaf , siendo ésta una  grave acusación por fraude al fisco que tiene a la Corporación Nacional Forestal (Conaf) por cambiar los criterios del informe de Impacto Ambiental de HidroAysén que establece, según la Convención de Washington, que no se pueden inundar parques nacionales, en este caso  6 mil hectáreas en las cuales se encuentran tres Parques Nacionales: Parque Nacional Laguna San Rafael, Parque Nacional Bernardo O’Higgins y la Reserva Forestal Lago Cochrane, zonas protegidas por el Estado de Chile.

Los 3 millones y medio de dólares donados por Enersis, Endesa y Colbún a la campaña de Michelle

No es menor este dato de la causa. La paralización de este proyecto por medio del  “hecho esencial” enviado a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), por parte de Colbún del Grupo Matte, que posee 49% de participación en HidroAysén, en donde planteaba que “mientras no exista una política nacional que cuente con amplio consenso y otorgue los lineamientos de la matriz energética que el país requiere, Colbún estima que no están dadas las condiciones para desarrollar proyectos energéticos de la magnitud y complejidad”, presionó al gobierno a enviar un proyecto de línea de transmisión al parlamento, sin lograr aún su aprobación, pero sí que  la comisión de Minería y Energía del Senado chileno aprobara la Ley General de Concesiones Eléctricas que favorecería a HidroAysén y Energía Austral.

Sumado a esto están los aportes a campañas políticas de Endesa y Enersis sumarían US$ 3,5 millones, y los de Colbún Transmisión S.A. y Río Tranquilo S.A., $215 millones, ambas empresas tutoras del proyecto mega hidroeléctrico HidroAysén.

Esta claro,  existen “favores” que deberán ser pagados con las empresas en cuestión, por medio de la aprobación de la Línea de Transmisión a cargo del fisco que tendrá que expropiar a lo largo de más de dos mil kilometros, una franja que supera los 100 metros, deforestándose en promedio unas 23 mil hectáreas. Esta red eléctrica afectará a 20 comunidades con 1500 a 1700 torres de alta tensión , fragmentando el paisaje de seis parques nacionales, 11 reservas, 26 sitios prioritarios de conservación, 16 humedales y 32 áreas protegidas privadas.

Ahora, el concepto de “viabilización” nuevamente dependerá de tecnócratas, en base a estudios que sabemos no cuentan con legitimidad pública al estar hechos a la medida de los proyectos y muchos con una calidad que no supera el “copy paste”. Además, por la ausencia de referendum vinculantes que den potestad a las comunidades sobre sus derechos soberanos a sus tierras y a cómo quieren llevar su desarrollo a cabo. Recordemos que existen muchos pueblos originarios habitando estos lugares, que no son siquiera consultados en base al Convenio 169 de la OIT y menos incluidos en las enormes ganancias del “negocio” eléctrico en Chile que tiene nula estrategia energética, pues por ejemplo, no atiende a criterios de eficiencia energética en la minería que consume un 34% del total de electricidad generada.

Fuente: Las opciones técnicas y económicas para “viabilizar” el proyecto HidroAysén (DF)