Claves para decodificar el menú del restaurante y comer sano

Sales a comer y no sabes cómo elegir un menú que sea saludable, todo se complica más cuando las fotografías de cada uno de ellos es tan atractiva, que, de cualquier forma, te los pondrías comer todos. En este post algunos tips para saber elegir un buen menú saludable.

Cuando comemos fuera nos dejamos llevar por la invitación, el momento, las bellas fotos que grafican las delicias de platillos que puedes degustar con  placer. Pero, ¡ojo! ¿Sabes identificar un menú de restaurante para, realmente, comer sano?

Guiarse por las apariencias siempre es fácil, pero saber descubrir el trasfondo de cada menú, cómo se acompaña, la cocción, entre otros factores que podrían ser útiles a la hora de elegir un menú con el apellido de saludable en sus filas.

Fíjate en las siguientes claves para decodificar aquellos menús de restaurantes y solicitar platos más sanos, que vayan de la mano con tu dieta y otorguen un buen pasar por el lugar y no una carga de culpabilidad y exceso de comida.

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(cc) (3)|Flickr

Porciones generosas

Lo bondadoso dejémoslo en las personas (que buena falta que les hace a muchos/as) y consideremos que cuando en el menú se exponen frases como “abundante para compartir con amigos y amigas”, es que ese platillo es grande, muy grande y que al principio será todo un reto, llegando incluso a activar sus papilas gustativas, pero en algún momento de la velada su estómago pedirá clemencia.

Si vas por esta elección considera, efectivamente, compartirla con alguna amiga o amigo, así la cantidad no será un problema.

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(cc) Jesús Dehesa |Flickr

El seductor juego de los calificativos

Tenga en cuenta el factor adjetivo. En muchas ocasiones aquello que es descrito como delicioso, delicado, maravilloso, exquisito es porque tiene calorías y grasas que justamente provocan eso, que sea encantador. Ahora, no siempre esto es una regla. Hay comidas que si son una experiencia única de sabores y que son muy sanas, pero en la mayoría de los restaurantes juegan con este fascinante ejercicio, especialmente en el menú que tendrás en tus manos. Sí, para que sea una tentación, ¿caerás?

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(cc) oe3ib |Flickr

Informe nutricional

Hay algunos que han logrado derribar mitos y ser honestos añadiendo la información nutricional de el plato que podría ser de su elección. Otros locales lo hacen en su plataforma on line. El tema es acercarse a estas posibilidades y poder tomar una buena decisión basándose en los datos que estas tablas entregan. Sí, un platillo de ensaladas tendrá y aporte más bajo de calorías que un bife con papas fritas, pero ahí está en la libre elección a partir de la información en la palestra. No se trata de que nunca más pueda disfrutar de esas papas fritas que tanto (nos) le gustan, pero estar al tanto de esta información cambia el panorama al hacer su pedido.

Todo puede estar en la cocción

Para aquellos platos que son cocidos, la forma en cómo se hizo este preparado puede dar luces de ser o no saludables. Por ejemplo, hay restaurantes que se preocupan de describir en el menú cómo se hizo el platillo, añadiendo la cocción de los ingredientes, como aquellos que son a la plancha, al vapor, asado o a la parrilla, opciones que serán más saludables que las descritas como “crujientes” o “empanado”, los cuales pasaron por el aceite para llegar hasta tu mesa.

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(cc) PincasPhoto |Flickr

Cuidado con los acompañamientos

Las guarniciones son esos acompañamientos del plato principal. En los menús se describe como una alternativa que humildemente viene a hacer su plato mucho más entretenido, grato y lleno, que dejarlo sólo al ingrediente principal. Si nota que su plato está brillante y muy atractivo, es porque antes de llegar frente a sus ojos fue bañado en una seductora mantequilla, o salsa que la contiene. Todo un juego de sabores para que el apetito parta en sus ojos, llegue a su cerebro y termine devorando ese sabroso ejemplar. ¡La magia de la emociones!

Comer fuera nunca será igual que hacerlo en casa

“Es que ir a un restaurante es más rico”. Pues claro, te evitas cortar, cocer, saltear, picar, rebanar, trozar, tostar, entre otros verbos terminados en ar. Es cómodo, también, y muchas veces sirven esos platos que, por más que lo intentes, no te salen igual.
El tema pasa a tomar importancia cuando sabemos que podemos hacer una exquisita ensalada en casa, agregar muchos ingredientes ricos en sabor y nutrientes sin la necesidad de agregar una masa de tocino encima, o una cantidad elevada de aceite. Lo mismo pasa con las cremas o sopas que en los locales suelen tener leche, para aumentar su sabor y  cantidad, cuando sabes que en casa sólo le pondrías zapallito, zanahorias y algunos condimentos para obtener una crema reconfortante.

El objetivo es observar lo que se va a ingerir, pensar que la comida está cargada de buenos nutrientes que el organismo merece obtener. ¿Un gustito? ¡Permitido! Siempre que sea en ocasiones, mientras que esos otros momentos consideres estas claves y hagas de ese tiempo de comer un sentimiento agradable, placentero, sin cargas de calorías innecesarias.

Fuente:allwomenstalk