México necesita construcción responsable con el ambiente

Se estima que una vivienda en obra de construcción contamina más que una vivienda terminada y habitada.

La sustentabilidad es una materia pendiente para México. Existen esfuerzos que impulsan una relación armoniosa con el medio ambiente, evitando la afectación de los recursos naturales, a la biodiversidad, a nuestra tierra y a nosotros mismos. Lo vemos en programas para impulsar comunidades, en algunos edificios rehabilitados que ofrecen el beneficio de sus materiales, pero ¿qué pasa en materia de construcción?

En México se habla de una tendencia a la arquitectura sustentable, sin embargo, la realidad es que la gran mayoría de las construcciones no cumplen con este perfil. Una construcción genera contaminación sonora, contribuye a la acumulación de partículas en el aire; peor aún, la incorrecta disposición de desechos obstruye vías y, en especial, afecta al sistema de alcantarillado.

Una construcción desecha material a diario, en distintas cantidades. Hablamos de cemento y concreto, en mucha ocasiones, terminan en el drenaje —y, bueno, ya sabemos lo que ocurre—. El polvo, si no termina en el desagüe, se une a las partículas suspendidas en el aire que respiramos. Esto sin mencionar utilizado en los acabados, como pinturas, barnices, entre otros.

Según Sustentabilidad en México (SUME), una vivienda en construcción contamina más en comparación con una vivienda terminada y habitada. Es por ello que sugiere una regulación a los desechos de construcción, reforzado por otros tres factores a considerar:

  • Aprovechar espacios de manera eficiente con construcciones verticales.
  • Considerar la  ubicación de los asentamientos, que sean viables para la construcción.
  • Ac0ndicionar el espacio con relación al medio ambiente.

Al seguir estas sugerencias, la industria de la construcción reducirá significativamente su impacto y, al fin, podríamos hablar sobre una tendencia hacia la construcción responsable en el país.

¿Qué hace falta para lograrlo? Más que una regulación —que en este país se pasan por el arco del triunfo llamado corrupción—, hace falta el compromiso de empresas, de trabajadores, de todos aquellos relacionados con la industria, con el fin de que realicen su tarea con respeto a la sociedad y al medio ambiente. Se necesita un cambio de consciencia que debe comenzar desde nuestros hogares.

Fuente: Centro Urbano

Foto: El Federalista