Coma a conciencia y baje de peso

Claves para comenzar a crear un espacio mejor al alimentarse, favoreciendo qué y cómo comer.

Cuando comienza a salir el sol nos empezamos a preocupar de la figura. Cómo lucimos se vuelve cada vez más importante, lo que va acompañado, directamente, en lo que comemos y cómo lo hacemos.

Lo primero que se debe consultar es sobre sus hábitos alimenticios y cómo estos generan una mirada positiva o negativa de lo que come a diario.

Desde el sitio Consumer, se desprenden algunos tips para comenzar a tener una nueva relación con la comida. ¿A qué se refiere esto? Darle el lugar que merece. No limitar el consumo de ciertos alimentos, más bien disfrutar lo que comemos con un ánimo distinto, sin pensar en los kilos que se subirán, sino en lo rico que está mientras disfrutamos.

La pediatra especialista en comportamiento alimentario, Jan Chozen Bays, recomienda que son muchas las ventajas luego de comenzar a comer de manera consciente, lo cual implica lo siguiente:

Comida para disfrutar

No se trata de tentaciones, es comida rica que se degusta, disfruta, sin arrepentirse.

Comer despacio

De esta forma llega la señal de saciedad al cerebro, lo que da puntos a favor para bajar de peso.

Mejor digestión

En Consumer se menciona que según investigaciones se ha demostrado que cuando la atención no se centra en comer, nuestro proceso digestivo es un 30-40% menos eficaz de lo que debería ser, lo que lleva a gases, hinchazón y malestar.

Sensibilidad alimentaria

Ser consciente de los alimentos que se ingieren permite tener una sensibilidad mayor hacia la comida con sustento en el medio ambiente, prefiriendo aquellos productos más naturales elaborados a nivel local.

Comer acompañado/a

Comer en la soledad no es lo mejor. La compañía es favorable para lograr mejores conductas alimentarias, incluso aplicándolo a la familia, comiendo pausadamente y haciendo de este momento un espacio agradable.

Estas claves lograrán que el tiempo de alimentación sea agradable y la sensación de disfrute se extienda, sin la necesidad de querer asaltar la confitería.

Fuente: Consumer
Foto: waldopics (cc Flickr)