Acupuntura urbana y otras propuestas holísticas para sanar ciudades

Algo que nos haría muy bien en México, el aplicar conocimiento milenario para equilibrar la energía vital en nuestras ciudades.

Todo ser vivo es un microorganismo que forma algo más grande, un cuerpo llamado Tierra. Nuestro planeta está formado por estos organismos, que cumplen sus respectivas funciones. Entre estos encontramos las grandes ciudades, mismas que reciben cada vez más habitantes. Estos puntos en el cuerpo Tierra se sobrecargan, bloqueando la energía; algo que puede ser tratado con aplicación de la sabiduría holística ancestral.

Con una verdadera preocupación sobre el bienestar de la Tierra, surgen tendencias holísticas en la planeación urbana. Técnicas de medicina tradicional, conocimientos milenarios que pueden ser utilizados en todo ser vivo, ya sea plantas o animales, personas o comunidades, ecosistemas o ciudades, hasta el planeta entero.

Revisando mi línea del Twitter encuentro un interesante artículo de Sphere sobre la acupuntura urbana. Este método, por ejemplo, realiza intervenciones selectivas para sanar una ciudad. Para su aplicación se considera a la ciudad un organismo vivo; se traza sus puntos vitales, para localizar núcleos importantes — como los nadis (canales de flujo de energía) y los chakras (centros de energía) —. A partir de esto, se selecciona los nodos con mayor potencial regenerativo.

Esta técnica se vuelve cada vez más popular; combina la planeación urbana y la medicina tradicional China, cuyo objetivo es restaurar la salud y el bienestar del paciente — en este caso, la ciudad y en general a la Tierra —.  Al final se obtiene un correcto flujo de energía vital (llamado qi, chi o prana), que lleva a la ciudad a una evolución. Esta tendencia desarrollada por el arquitecto y teórico finlandés Marco Casagrande, es estudiada por universidades en Taiwán; sin embargo se ha implementado, sin saberlo, en ciudades como Berlín desde hace décadas.

Esta es sólo una técnica holística aplicada en las ciudades; yo creo que la más desarrolla con el respaldo de la academia. Así como la acupuntura se puede llevar a las ciudades, también se puede aplicar el Reiki y el Yoga de la ecología.

En Reiki es un sistema alternativo de armonización natural que utiliza la energía vital universal. Con ello las personas iniciadas son canales que, al aplicar al paciente, buscan un equilibrio en los niveles físico, psíquico y emocional. Va más allá del cuerpo físico, trata con profundidad el cuerpo energético del ser que recibe el tratamiento. En este caso, la gran familia de reikistas tienen un compromiso con la Tierra, irradiando Reiki sobre puntos determinados: zonas en conflicto, ciudades con catástrofes naturales.

Por otro lado, en el caso del Yoga de la ecología tiene su principio en la ecología védica; conocimientos milenarios de India, que se aplican a manera de devoción al prójimo o al mundo en general. Se aplica regresándole los favores a la Tierra que tanto nos ha dado, cuidando su equilibrio, produciendo alimento de manera consciente — cuidando de no sobre-explotar los nutrientes —. Se nutre a la Tierra, se agradece el alimento, siempre cuidando el equilibrio. Un principio que nos recuerda a la cosmovisión de los pueblos originarios.

La clave en estas tendencias siempre es lograr el equilibrio y la armonía de los seres, contribuyendo con nuestras acciones para lograrlo. Resulta un tema interesante, entender al planeta como este ser lleno de energía y puntos bloqueados por la mano del hombre. En México, por ejemplo, nos haría mucha falta estudiar estas técnicas e implementarlas.

Link: Faena Sphere
Foto: PermaCultured (Flickr) / (cc) by