Cómo hacer asado a la cacerola

Una receta ideal para comenzar a calentar el estómago patrio. Dice la abuela que el asado a la olla es bien acompañado de un vinito, la conversa y la alegría de su gente.

Al comenzar a asomar las primeras ráfagas de septiembre, una de las preparaciones que se esperaba con ansias era el asado a la olla o a la cacerola. Todo, específicamente, por el clima. A gran parte de la familia les gustaba comer asado y disfrutar compartiendo mientras el aire se teñía con tonos de colores patrios y un leve viento que impedía que el asado se hiciera en el patio.

Pero la abuela no se hacía problemas-qué gran capacidad para enfrentar la vida, pero sí, ese es otro tema- compraba carne especial y comenzaba a distribuir los ingredientes, solicitando con anticipación le buscaran la olla de fondo ancho. El asado a la olla siempre tuvo un sabor a familia y conversaciones, como la mayoría de las recetas que salen de las manos expertas de la abuela.

Un plato muy común de disfrutar en Latinoamérica, especialmente en Argentina y Chile, último país donde ya se sienten los aires a vino tinto y cocina típica, ya que las fiestas patrias están tocando la puerta y el apetito de todos y todas.

Tiempo de elaboración|65 minutos
Dificultad|Fácil
Personas|6

Ingredientes

  • 1 kilo y medio de asado de novillo en trozos (carne especial para la olla) cortado en pedazos
  • 4 papas medianas
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla grande
  • 1 morrón
  • 1 tomate
  • perejil
  • pimentón
  • ají molido
  • sal
  • 100 cc. de aceite de oliva
  • 100 cc. de vino blanco
  • 100 gramos de harina

Cómo preparar asado a la olla

  1. En una cacerola con fondo ancho, poner el aceite de oliva y dorar la superficie de los pedazos de asado enharinados, agregar la cebolla en juliana y el tomate en cubitos.
  2. Rehogar unos veinte minutos, entonces continuar con las papas peladas, limpias y cortadas grandes, el pimiento en tiras grandes, una cucharada de perejil picado, una cucharada de pimentón, 1 cucharadita de ají y sal necesaria.
  3. Terminar con el vino blanco seco. Cocinar hasta que las papas estén hechas, así deberá estar también la carne.
  4. Servir con el jugo de cocción.

La abuela dice que mientras se cocina, es bueno acompañar con una copita de vino, “para contentar a la cocinera”. Claro, también al momento de degustar el plato. La abuela tiene buenas ideas.

Fuente: arecetas
Foto: pobrezuko (cc Flickr)