San Francisco Xochicuautla contra el ecocidio del bosque Otomí-Mexica

Granaderos del Estado de México intimidaron a comuneros que defendían el bosque, hogar de la cultura otomí.

La batalla entre grupos de poder y pueblos originarios se agudiza; ahora tenemos un caso más en Lerma, Estado de México. Un grupo de 100 granaderos ocuparon a la fuerza parte del bosque Otomí-Mexica; comuneros de San Francisco Xochicuautla lanzaron una alerta ante la intimidación y el atropello aún contando con una orden que los protege.

En la zona se construye la autopista Toluca-Naucalpan, que conectaría el poniente del Valle de México y el aeropuerto mexiquense. El proyecto se justifica al ser una solución que conectaría de manera eficaz la vialidad en la zona. Sin embargo, lo que pasan por alto, es el trazado afecta el Parque Otomí-Mexica y el Bosque de Agua; ambos áreas naturales protegidas.

Ante el impacto de este proyecto el Frente de Pueblos en Defensa de la Madre Tierra interpuso un amparo. Por orden federal se suspendió temporalmente la construcción de la autopista, hasta resolver el juicio promovido por la localidad de Xochicuautla.

Aún con la orden de suspensión, la empresa Autovan SA de CV retomó los trabajos para culminar la vialidad, justo la semana pasada. Fue el martes 13 de agosto  cuando un grupo de granaderos intimidaron a los comuneros y levantaron un cerco de seguridad; de manera ilegal, al considerar que no se ha dictado en el caso. Se lanzaron amenazas que, lamentablemente, no quedaron en palabras.

La policia estatal arrestó a 15 personas de la comunidad otomí de manera violenta. Se les acusó de obstrucción de vías de comunicación, cuando ellas defendían la tierra en todo su derecho. Los comuneros que forman parte del Frente lanzan un llamado a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, para que se les apoye en sus derechos por la defensa de la tierra.

Este proyecto se considera un ecocidio que pone en peligro a las especies que habitan en el bosque, habitado por la cultura otomí. Por estas nuevas necesidades de vialidad y comunicación, el gobierno pasa por alto las riquezas de nuestro país. No importa si se trata de áreas naturales protegidas, ni si atropella los derechos de pueblos originarios.

Ante los eventos ocurridos en Xochicuautla, sólo queda dar a conocer lo ocurrido y levantar la voz para que el gobierno ofrezca una postura.

Link/Fotos: Fundación ret