Básicos que no deben faltar en tu despensa

¿Despensa? ¿Muy pasado de moda? Claro que no. Si bien hay lugares dónde hacer la compra hasta altas horas de la noche, siempre es bueno tener reservas en caso de emergencias. ¡A recuperar las despensas!

Porque a veces es necesario tener algunos alimentos a mano y así acceder a ellos cuando el hambre reina y desea ser la protagonista. ¡Ojo! A ella no le importa si son las 2 de la tarde o las 3 de la mañana.

Permítase tener a mano algunos de estos alimentos necesarios para preparar cualquier platillo que saque de apuros. ¿Quién dijo que tener despensa estaba pasado de moda ?Recuerde que estas son sugerencias, la idea es que sean alimentos que a usted le apetezcan y que use con regularidad.

Nota importante: hay alimentos que se conservan en el refrigerador y otros fuera de este, por tanto se hará esta diferencia para hacer algunas sugerencias sobre aquellos esenciales que no deben faltar.

Alimentos secos

Entre estos se encuentra la harina, sémola, cuscús, espaguetis, macarrones, tallarines, varios tipos de arroz, cereales, lentejas, pan rallado, fruta deshidratada, frutos secos, azúcar, levadura.

Especias, hierbas y grasas

Que no falte la sal, pimienta en grano, curry, pimentón, nuez moscada, tomillo, romero y orégano seco, perejil y cebollino congelado, mantequilla, aceite de oliva, aceite de girasol.

Conservas

Aunque sea en tarro o en lata, las conservas salvan cualquier situación, por eso es urgente tener a mano algunas de salsa de tomate, atún, anchoas, leche de coco, porotos verdes, lentejas, garbanzos, maíz, aceitunas, espárragos, melocotón, piña, guindas, entre otros.

Frutas y verduras

Cebollas, ajos, papas, limones, espinacas.

Huevos y productos derivados de la leche

Para hacer algunos postres, dulces y algunos platillos, necesitará de quesos, leches y algunos huevos. Si usted no consume productos derivados animales, podrá tener otros quesos, leche de almendras, por ejemplo, y lo necesario para sustituir el huevo.

Otros productos

Aquí son varios los que entran, como el vinagre, pesto, mostaza, caldo de verduras, tabasco, miel, chocolate, mayonesa, entre otros.

Bebidas

De todo tipo, porque si bien unos son exclusivos para beber, hay otros que también sirven para cocinar. Que no falte el zumo de naranjas, agua mineral, vino tinto y blanco, jerez, coñac, oporto, vermú, entre otros.

Congelados

Un arcón frigorífico o el congelador de la nevera le servirán para guardar una buena cantidad de provisiones con las que preparar en un momento ricas recetas más allá de la eterna pizza o los precocidos congelados. Se conservan muy bien congelados las verduras, las hierbas, ciertas frutas y la carne, además, hay otros que entran bien en este grupo como el pan, las sobras de algunos platos, el queso.

Mire cuántas estrellas tiene su congelador; si tiene una, podrá conservar los productos uno o dos días; si tiene dos, hasta dos semanas. Los aparatos de tres estrellas garantizan la calidad de los alimentos congelados a largo plazo.

Para refrigerar

La temperatura de la nevera varía mucho, entre la parte inferior, el centro y las puertas, el frío es relativo, por esto es necesario tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

Arriba y en el centro: quesos como el gaud, el parmesano, fresco, mozzarella. Envasados en recipientes herméticos y tapados con algún plástico, papel o trapo húmedo. Hay que guardar los quesos frescos aparte. Según la clase se conservan de tres días  a dos semanas, o hasta la fecha de caducidad correspondiente.

Abajo: carnes, pescado, embutidos. La carne y el pescado se guardan sin el envase en platos de porcelana, tapados, pero no de forma hermética: la carne de ave y la roja se ponen en recipientes distintos; el embutido, sin su envase, en envases herméticos. Los productos ahumados deben estar aparte.

Si la carne está picada debe consumirse en el día. Las aves y las carnes en trocitos aguantan uno a dos días; en pedazos más grandes, de dos a tres, y adobados, tres. El pescado fresco, un día: ahumado, en escabeche o marinado, dos o tres desde que se abre; cocinado, también dos o tres días. Las salchichas aguantan de dos a cuatro días y los productos ahumados, una semana o más.

En el cajón de las verduras: hortalizas y verduras como cebolletas, puerros, zanahorias, lechugas, pepinos, zapallo, entre otros. No las guarde apretadas, envuelva lo más delicado en papel o paños húmedos. Las verduras de hoja se conservan unos dos o tres días. Las hierbas frescas como el perejil, el eneldo, cebollín, estragón, orégano, romero, salvia, entre otros, se envuelven en papel de diario, papel de cocina y se introducen en una bolsa plástica. Se conservan por dos a una semana, dependiendo la delicadeza de cada una de ellas.

En la puerta: Mantequilñla, huevos, conservas, bebidas, leches.

Sin frigorífico

Hay una serie de hortalizas y frutas que no soportan bien el frío, entre ellas están los tomates, plátanos, kiwis, porque pierden aroma. Estos es mejor dejarlos fuera, a temperatura ambiente.

¿Qué otro alimento agregarías tú?

Fuente: Libro Gran Escuela de Cocina

Foto: emartinborregon (cc Flickr)