Opciones para antojos dulces y saludables

Cuando lo que queremos comer va más allá de una fruta. Cómo hacer para definir lo que deseamos y elegir entre opciones más saludables. ¿Difícil? No, es cosa de tener opciones y se sorprenderá de los nuevos sabores que su antojo conocerá.

Típico, se nos antoja algo rico, atractivo, dulce y aparece una persona que nos sugiere una fruta. Claro, siempre es saludable y nos beneficia con su frescura, pero hay veces que debemos ser realistas y francos/as: queremos algo más.

Cuando esto sucede, la experta en nutrición de Herbalife, Susan Bowerman, nos aconseja: “Lo primero es determinar muy bien qué es lo que andamos buscando. Normalmente buscamos algo más que lo dulce, inconscientemente también pensamos en texturas: si queremos algo suave y cremoso; tostado y crujiente o suave y masticable. Al tener claridad sobre qué queremos, podremos satisfacer mejor nuestro antojo sin hacer demasiado daño en la dieta”.

  • Si lo que se le antoja es algo frío y cremoso, la especialista recomienda el helado sin grasa, o mejor aún, uno a base de agua o tipo granizado. Por lo general, aportan unas 100 calorías por porción.
  • Los budines suaves y cremosos también funcionan y recibirá calcio al mismo tiempo. Es fácil y rápido de hacer, ya sea hecho en casa o con una mezcla con leche descremada.
  • Si lo que busca es suave y masticable, Susan Bowerman recomienda galletas rellenas con frutas o barras de cereal. La mayoría son mucho más bajas en grasas que las galletas tradicionales, son fáciles de transportar y, por lo general, vienen porcionadas.
  • Si su antojo es tostado y crujiente pruebe galletas integrales de chocolate o canela, son crujientes y dulces, pero bajas en grasas y con una taza de té o café, hacen un gran postre.
  • Para la dietista norteamericana la mejor forma de combatir el antojo de chocolate son los caramelos de porciones pequeñas. “Las barras de chocolate son muy grandes, mejor opte por caramelos individuales o una barra de proteína que le ayudará a controlar lo que come”.
  • Ciertas frutas como el plátano o el mango, si las congela, obtienen una calidad masticable que las asemejan a los helados. “Puede rocearles una cucharada de salsa de chocolate light que aportará sólo unas 50 calorías y obtendrá un postre maravilloso”, aconseja Bowerman.

La especialista es clara en recalcar que todos estos antojos deben ser consumidos en porciones pequeñas y controladas, y recomienda leer siempre en el envase el tamaño de la porción. “Es la única forma de tomar conciencia de que por ejemplo, en un paquete de galletas integrales, lo que corresponde es comer 4 unidades y no el paquete completo”.

Ya lo sabe, quizá darse un primer tiempo para pensar qué se quiere puede resultar mejor a la hora de elegir y sentirse satisfecha/o, porque, no saberlo, puede desencadenar el la búsqueda constante por eso “que se quiere” temiendo ir por todo el kiosko con todos los dulces debajo del brazo.

Foto: daflai (cc Flickr)