Nestlé literalmente entre las patas de los caballos

Fue encontrado un porcentaje superior al 1% de ADN de caballo en sus productos. Pero ¿Cómo es esta carne nutricionalmente hablando en relación con la de otros animales?

Un escándalo alimentario que se destapó ya hace varias semanas en Europa por el descubrimiento de trazas de ADN de caballo en cientos de productos de proveedores de la mundialmente reconocida marca Nestle, los tiene literalmente entre sus patas.

El asunto fue confirmado y  se trata de un fraude de Servocar, quien adulteró el contenido que estaba rotulado como carne de vacuno. Porque convengamos que es ese el problema y no otro. Más grave para muchos de nosotros es que la marca sea líder en la utilización de alimentos modificados genéticamente o transgénicos, evadiendo el etiquetado con suculentas cifras invertidas en lobby.

Los consumidores de carne, prefieren la res por sobre el caballo por asuntos de costumbre más que de calidad o salud, ya que la carne de equino es más sana que otras.

Según los nutricionistas contiene menos lípidos que la carne de vacuno o la de cerdo. En lípidos presenta un nivel de 2 a 3 gramos por cada 100 de carne. Si lo comparamos con la carne de vacuno notamos la diferencia que tiene entre 4 y 10 gramos por cada 100 de carne. La carne de cerdo o de cordero tienen 16 gramos de lípidos por cada 100 gramos.

La relación de ácidos grasos insaturados y ácidos grasos saturados es mucho mejor en la carne de caballo que en la carne de vacuno.  Si hablamos de las proteínas, la carne de caballo es similar al de la vaca. Ambas están en unos 20 gramos por cada 100 gramos de carne, aunque todo depende de cómo fueron alimentados.

La carne de caballo tiene poco colágeno muscular, lo que hace que la carne sea más fácil de masticar. por eso casi toda es de primera calidad y el resto en carne picada. Además, el resto de carnes rojas necesitan un tiempo de maduración después del sacrificio del animal, en el cordero de 3 a 4 días y en la vaca de 8 a 14 días. En cambio, con la carne de caballo, se puede comercializar y consumir a las 24 horas de su sacrificio, aunque se suele vender a los 2 días.

La mioglobina es otro factor a tener en cuenta, la carne de caballo tiene un color rojo muy intenso gracias a esta  proteína que se encuentra en el músculo cardíaco y en los músculos esqueléticos. El músculo del caballo es rico en nitrógeno proteico, purinas, hipoxantina, un bajo nivel de lípidos y el contenido de glúcidos es más elevado en la carne equina que en la carne de vacuno.

La carne de caballo tiene que tener unos 4 años como mínimo para que disponga de todos los nutrientes que lo conviertan en una mejor carne que las demás carnes rojas.

En todo caso esto es bastante desubicado de tratar en Veo Verde, donde estamos por relevar el sufrimiento animal por prácticas de alimentación consciente.

Si quieres obtener muchas proteínas visita estos artículos que te darán la clave para evitar comer carne por tu salud y para evitar la complicidad con industrias que han favorecido que ni siquiera el sacrificio del animal sea un tema, al ver esos trozos envasados al vacío que se compran como si se tratara de un commodity cualquiera.

Fuente: Carne de caballo, alimento nutritivo (Buena Salud)