Lifestyle

Quiero comprarme una bici… ¿Cuál me compro?

Es una inversión que estamos haciendo y se espera que cumpla con la promesa de hacer de nuestros pedaleos una experiencia feliz, cómoda y que valga la pena.

Diariamente recibimos correos de amigas que nos dicen Quiero comprarme una bici… ¿cuál me compro? Más que ir a qué marca elegir, esta simple pregunta encierra dudas que todas hemos experimentado al momento de decidir adquirir nuestra primera bicicleta.

Lo primero que debemos tener claro es la talla de la bicicleta. Si, tienen tallas al igual que los zapatos y la ropa. Comúnmente se cree que el aro de la rueda es lo que determina el tamaño a la bicicleta, pero no es así, si bien hay tamaños de aro, lo fundamental para esa primera bici, es tener clara la talla que nos corresponde. Esto puede ser algo raro para quienes no están habituados al mundo de las bicis, y me atrevería a decir, que muchas veces los vendedores no comentan este GRAN detalle. Pero es lo que hace la diferencia, independiente del tipo de bicicleta que elijamos.

La mayoría de las chilenas que bordeamos entre 150 y 165 cms. de altura, somos talla S/ entre 15’’ y 16,5’’ en bicis de montaña/urbanas. Para saber que talla somos, podemos encontrar tablas en la web fácilmente y no desesperar en los cálculos.

Si bien la bicicleta es sinónimo de igualdad, es una inversión que estamos haciendo y se espera que cumpla con la promesa de hacer de nuestros pedaleos una experiencia feliz, cómoda y que valga la pena considerando que todas somos diferentes al igual que nuestras necesidades. Nadie nace sabiendo, estamos en un eterno aprendizaje y en ese sentido, creo que hay ciertos elementos que considerar a la hora de enfrentarnos al entusiasta vendedor de bicicletas.

¿Qué bici me compro?, lo primero que les respondo a nuestras amigas es ¿para que la quieres?, lo sé, podrían responderme “para pedalear” y claro, todos sabemos que cualquier bicicleta nos puede servir para todo, si no tendríamos que tener una para actividad. Sin embargo, mi pregunta va para otro lado, a la utilidad real que le darán a la bici, pensando en nuestras amigas que no son ciclistas habituales y que piden orientación para iniciarse en el pedaleo. Creo que no da lo mismo la bici que usen, por la simple razón de que por ejemplo, una bicicleta incómoda puede hacer que una mujer no quiera pedalear más y mi interés es todo lo contrario.

Ya sabiendo para qué queremos la bicicleta, podemos ver que hay varios tipos.

Para hacer exclusivamente deporte podemos inclinarnos por una bicicleta de montaña con cambios de velocidades para subir y bajar cuestas fácilmente, andar por la tierra ya que sus neumáticos anchos tienen calugas que se agarran bien a distintos terrenos, le podemos instalar parrilla y alforjas para viajar. Son livianas – generalmente de aluminio- y como tienen suspensión delantera -no me gustan las bicicletas con doble suspensión, son muy pesadas- no dañamos nuestras articulaciones.

Si nuestra intención es solo pedalear tramos cortos o medios podemos elegir una bicicleta de paseo. Las clásicas que a veces tienen canasto y vemos diariamente pasear por la ciudad con bastante estilo, son frecuentes en algunas mujeres que se inician en el pedaleo. Algunas no tienen cambios y si nuestro andar será por sectores planos sin pendiente, son ideales. Son fáciles de mantener, generalmente son de acero, sin que eso signifique una dificultad en relación al peso. Tienen detalles como tapabarros, tapa cadenas -para no ensuciarse el pantalón o andar con falda- sus neumáticos son lisos y permiten un desplazamiento rápido, no tienen suspensión delantera, pero un sinfín de detalles femeninos que las hacen ser muy populares. El modelo es de mujer y tienen el tubo central inclinado hacia abajo lo que facilita el subir y bajar de la bicicleta.

Una bicicleta que me gusta mucho son las famosas ruteras o pisteras. Estas “flaquitas” son muy livianas, tienen sus neumáticos bien delgados y lisos lo que sumado a la postura en la que queda el cuerpo –inclinado hacia adelante- permiten desplazarnos a mayor velocidad siendo ideales para el pavimento. Su marco es de acero y actualmente también se las puede encontrar de aluminio. Hoy en día las podemos ver con múltiples diseños, ya que existe la tendencia de personalizarlas y restaurarlas. Las hay con cambios, sin cambios -single speed- y hasta con piñón fijo. A la orden de la consumidora. Son de fácil mantención.

Hay un modelo que a mi parecer conjuga lo mejor de cada tipo de bicicleta. Se conoce como bicicleta urbana. Una especie de híbrido que toma lo útil de cada bicicleta, haciéndola especial para pedalear por la ciudad.

Pienso que esta bicicleta sirve para todo. Puede tener o no tener suspensión delantera, la mayoría vienen con cambios de velocidades para movilizarnos en distintos tipos de pendientes. Los neumáticos son más delgados y lisos que las de montaña pudiendo pedalear más rápido en pavimento. Podemos ponerle parrilla y/o canasto -su modelo está entre una de paseo y una pistera- y al estar sentadas, nuestra espalda queda más recta, lo que evita dolores si no estamos acostumbradas a pedalear habitualmente.

Hay otros tipos de bicicletas, pero creo que estas son las más habituales y necesarias de conocer. Lo más importante es encontrar la bici que nos deje hacer todo lo que queramos, que sea ergonómicamente adecuada a nuestro cuerpo y nos permita tener un pedaleo cómodo, óptimo y tranquilo. Una vez conocida la talla que nos corresponde y tipo de bici decidida podemos ver de acuerdo a nuestro presupuesto, la marca de bici a elegir.

No olvidemos que la bicicleta es un modo de transporte, aunque no la usemos diariamente para ir a nuestras actividades habituales es necesario que tenga los elementos de seguridad elementales como las luces delanteras (blancas o amarillas), luz trasera (roja) y en nuestra cabeza el casco.

Link: Video: Reconoce los tipos de bicicleta y busca el más adecuado

Tags

Lo Último


Te recomendamos