Cómo comprar marisco

Consejos para comprar marisco con buen criterio, saber en todo momento si lo que compramos es fresco o no. La seguridad debe ser nuestra norma básica.

Hace unos días os dimos unos consejos sobre cómo identificar el pescado fresco en buenas condiciones y hoy toca aprender a comprar marisco, en especial de cara a Navidad que es cuando más se consume en todo el año. Su carne es muy apreciada pero encontrar buen marisco es complicado, en especial porque lo suyo es comprarlo incluso vivo, y es muy caro.

En el marisco o tenemos piezas muy caras o tenemos muy baratas. El marisco malo viene de criaderos donde se les engorda con piensos que los hacen crecer y tener el color que tienen. Lo mejor es saber comprar el marisco fresco. Atención a los siguientes puntos:

  • Hay que examinar bien todos los crustáceos que nos quieran vender y rechazar todos los que tengan un olor extraño o manchas pardas o negras. Incluso hay que rechazar los que tengan como una película de baba que les recubra. Siempre deben tener el cuerpo entero y deben pesar. Eso sí, debemos saber que las gambas, langostinos y similares enteras se estropean antes que las colas solas, pero también conservan mucho más sabor.
  • Para comprar langostas, cangrejos y demás, vivos lo recomendable es comprarlos mientras estén en un estanque y se muestren activos.
  • Los moluscos bivalvos aguantan bien si se mantienen fríos y húmedos pero debemos comprar los que muestren las conchas en perfecto estado y no estén abiertos. Mucho mejor si compramos los que estén en hielo en un tanque poco profundo.
  • Las ostras deben obedecer al mismo criterio. Y si las compráis en un bar o barra de degustación y están abiertas deben tener un líquido blanco rodeándolas.
  • Las vieiras deben ser de color blanquecino con una sección anaranjada. No deben ser muy lustrosas y si están muy blancas es que han sido tratadas con productos que retienen la humedad y esto hará que sean difíciles de tratar a la plancha.
  • El calamar y el pulpo se suelen vender descongelados o cocidos, los pequeños se cuecen en poco tiempo y suelen ser más tiernos y los grandes necesitarán más tiempo para ser más tiernos.

Otro tipo de marisco y crustáceos se preparan de forma similar, como por ejemplo los calamares y sepias. Las sepias ya suelen venir limpias y estas deben ser blancas, los calamares traen una piel que les recubre, no deben oler mal y hay que limpiarlos antes.

Aunque siempre hay un consejo general a la hora de comprar marisco, y es no fiarse de cualquier cosa que nos quieran vender y ante la menor duda no comprarlo.