La Michelada: Un emblema de México

Refrescante pero con un dejo de picante, ideal para días calurosos.

Dicen que hay tantas formas de preparar la Michelada como mexicanos en edad de beber alcohol. Claramente, eso es una exageración. Sin embargo, lo que es correcto afirmar es que este es una bebida muy popular en México y -por lo mismo- posee varias versiones dependiendo del área del país donde se prepare y consuma. Ahora bien, la versión más estandarizada comprende un vaso grande al que se le humedece su parte superior con un limón partido y luego se impregna con una mezcla de sal y ají picante. Luego, se agrega hielo a gusto en este vaso (en algunas partes no se usa hielo) y a continuación se agrega un toque de salsa inglesa y otro de Tabasco, además de jugo de limón. Finalmente, se completa el vaso con una cerveza a elección (bien fría) y listo. Ahí tenemos la Michelada.

Sobre el origen de esta preparación existen dos versiones. La primera corresponde a la historia de una persona llamada Michel Ésper, quien habría inventado y popularizado esta bebida en el bar de un club deportivo de San Luis de Potosí. Con el tiempo, esta preparación se habría hecho conocida como Michelada, en honor al nombre de su autor. La otra historia, mucho más simple, dice que Michelada no es más que la contracción de la frase “Mi chela helada”.

Bueno, más allá de las certezas sobre el origen o la forma correcta de preparar la Michelada, está claro que este bebida ya es famosa no solo en México y que -por lo mismo- su receta es más que variada. Por todo esto, solo nos  queda tomar una Michelada como mejor nos guste.