Carta a Pampa

Reflexiones respecto al tigre blanco muerto a tiros para resguardar la vida de su cuidador en el Parque Zoológico Metropolitano de Santiago de Chile.

Crecí viendo un comercial que prometía “Hacer un tigre de ti y de mí!”, un verdadero campeón aguerrido y valiente si consumías durante el desayuno un cereal azucarado. Mi mamá es tigre en el horóscopo chino y la verdad es que cumple con la ferocidad y determinación del felino, la misma que vivimos durante su año a causa del terremoto 8.8 que sacudió a Chile.

Todas estas alegorías que utilizan al tigre en el mercado de las apariencias, hicieron que te respetara y admirara automáticamente, sin entender tu dimensión real, natural, con valores intrínsecos que no apelaran a tu estética o a la humanización de tu salvaje especie. Apesar de ser un redituable símbolo para marcas y diversos negocios, incluso el metafísico, y lo lamento profundamente, no pudiste capear el encierro en los zoológicos…quizás por lo mismo. La cosificación que los humanos hacemos de los animales no es algo que nos sorprenda en falta.

Del de Buenos Aires (Fundación Zoológica Timaikén en Argentina) pasaste al de Santiago en 2007, hasta el Día Internacional del Tigre, mismo día de tu muerte a tiros, cuando como el animal salvaje que eres, y no el gatito doméstico que pretendía creer quien te quería mucho y que por lo mismo se confió demasiado, atacaste a tu cuidador, lo que activó la clave roja que permitía abrir fuego en tu contra.

Hay muchas interrogantes que resolverá un sumario administrativo del Parque Metropolitano. Develará cuál fue el error que causó que te escaparas de tu jaula y que corrieras tan  dolorosa suerte. Siempre es triste que alguien muera, ya sea José Silva o tú, uno de los 210 tigres blancos que quedaban en el planeta y que como en la canción “Yo tenía 10 perritos” comienzan trágicamente a disminuir por distintas razones.

Eras un animal salvaje, algo que el hombre no dimensiona por su afán de empatizar y por supuesto, para qué negarlo, responder a ese  “cristiano” mandato de Dios:  “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra”.

Hace cuatro meses John Varty, denominado “El hombre tigre de África” por el documental que le hiciera National Geographic, fue atacado por uno de sus “amigos” los tigres.  Sufrió múltiples lesiones y heridas en su finca en Sudáfrica, donde tiene una enorme reserva de estos animales.

En la mayoría de los casos, sino en todos, es responsabilidad de los humanos exponerse sin medir las consecuencias del ataque de un animal salvaje. Por más que en las Reservas se “venda” que tienen animales “domesticados” a los cuales se les permite entrar en contacto con los visitantes, “subirse por el chorro” tomándose atribuciones impertinentes pueden provocar situaciones límite como le sucedió a un matrimonio escocés con un par de chitas.

Hay algunos que lo han echado a la jugarreta, tentando cruelmente los instintos de alguno de tus parientes felinos. En el zoológico de Oregon un bebé fue  puesto próximo al vidrio que separa a la leona Kya de la libertad, vestido a rayas negras y blancas, similares a las de una cebra, uno de sus animales favoritos de caza. Sin duda una torpeza que no tiene nada de gracioso.

Dada tu extrema belleza no hay humano que no quiera conocerte y peor aún, que cazadores furtivos encuentren compradores en el mercado negro por tus atributos estéticos y por los propuestos por la medicina tradicional china que hablan del poder y virilidad a toda prueba que es transmitida por cada una de tus partes.  Es por eso que en el último informe del World Wide Fund (WWF)  se dio por fracasado el plan de protección para detener la caza furtiva de tigres, rinocerontes y elefantes.

A tanto ha llegado el problema que estás entre los diez Animales en Peligro de Extinción; Asia sólo cuenta con cinco especies de tigres salvajes: el tigre de Bengala, al que perteneces en su versión blanca, de Amur, Malayo, de Indochina y de Sumatra, que en su conjunto alcanzan un poco más de 3 mil en estado salvaje.

Es tan delicado todo, que se han asumido medidas de choque en la India donde se permitió la caza de los cazadores. Tal cual. Se les dispara a tus verdugos para acabar con un cruel mercado solo comparable al del oro y la cocaína.

Tanto te quieren y tan emblemático resulta tu cuidado y conservación que Umri, una comunidad de alrededor de 350 habitantes localizada en una importante reserva natural al norte de Sariska, en la India, fue reubicada por completo en otro lugar  para dejarte más espacio.

Los felinos, desde el más pequeño y débil gatito hasta el león más melenudo, despiertan en el ser humano una enorme ternura y protección que lleva incluso a algunos a arriesgar su propia vida para defenderlos. Un leopardo que acorralado por las comunidades humanas en su espacio nativo, ingresó a Guwahati, capital del Estado indio de Assam, causó 4 heridos y un muerto. Ante el ataque el leopardo fue amenazado por policías con armas de fuego. Pintu Dey, un obrero que presenciaba el hecho, se colocó como escudo humano para evitar su muerte, resultando herido en su cuero cabelludo y con una fractura en su mano.

Ante esto muchos pensarán que lo mejor sería tenerte en reservas ecológicas para perpetuar tu conservación sin causar daño a los humanos, aunque sean éstos los que modifiquen el estilo de vida de muchos animales, como ocurre con la inminente perdida de hábitat del oso polar a causa del derretimiento de los hielos y la explotación de petroleras en la zona, por lo que se propone llevar más osos polares a los zoológicos antes de que se extingan.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que el cautiverio mata el sexo entre animales, ya que difícilmente se da el apareamiento de forma natural y se opta por la inseminación artificial. La alimentación, el encierro, la ausencia de competencia por la hembra con otros machos, y por supuesto la ansiedad y la depresión que provocan estos recintos, llevan a que esta expresión de vitalidad, simplemente desaparezca…bien debes haberlo sabido precioso Pampa, padre de ocho cachorros que con Luna, la tigresa, han concebido en cautiverio, sin poder criarlos por que pasado unos meses son destinados a otros zoológicos del mundo.

Pero tuviste suerte al dejar descendencia, porque ni siquiera es tan efectivo y seguro que las crías nacidas en zoológicos sean más fuertes y puedan sobrevivir. Recientemente conocimos la muerte por neumonía del recién nacido concebido por  Shin Shin y Li Li, pandas gigantes del zoológico de Tokio, y del hipopótamo pigmeo en  Cango Wildlife Ranch en Oudtshoorn, que siendo rechazado por su madre fue cuidado por los expertos del recinto.

La tigresa que en 2004 tuvo lindos cachorritos, sufrió de su perdida, por lo que se dice que en el Zoológico de California, buscaron la manera de subirle el ánimo y la encontraron en unos cerditos. ¡Sí! Unos cerditos fueron llevados hasta la tigresa que lejos de atacarlos y comérselos los adoptó y comenzó a criarlos aumentando su ánimo y buena disposición.

Pero tú debes de haber sabido que todo este “esfuerzo” humano por tenerlos contentos, el cariño de los cuidadores, el asombro de los visitantes, la carne que conseguías  sin moverte de tu jaula, no eran suficientes para mantenerte quieto, sin rezongos ni rugidos, sin deseos de libertad, sin ganas de huir para correr desbocado, dejando toda tu salvaje bravura fluir entre el follaje del cerro San Cristóbal.

Esta elemental empatía, sin ser una “hippie” o “animalista furibunda” como comienzan a impugnar a quien se conduela de tu destino, me hace preguntarme una y mil veces ¿es necesaria la existencia de los zoológicos?, es ¿necesario tener animales en vitrina siendo que el desarrollo tecnológico puede darnos una experiencia más que satisfactoria de conocimiento? Sin duda tú, en ese último arrebato tenías la respuesta, querido Pampa.

Link: Chile: Tigre del zoológico de Santiago es abatido tras atacar a su cuidador