Camas de agua para vacas son furor en Estados Unidos

Si las tratas bien, te dan más leche, esto lo sabe muy bien un lechero de Oregón llamado Ben Van Loon, que ha gastado 100.000 dólares en más de 300 camas de este tipo.

Un axioma básico del gerente de una empresa con políticas a largo plazo es “hay que tratar bien a las vacas para que den más leche”. Puede resultarnos bastante escandaloso, aún más si esto es oído por un vegano, pero la comparación de los trabajadores con un rebaño, no es nueva. Demasiado tiempo con la cruel estrategia que hacia la analogía equina del “garrote-zanahoria”, quizás dio paso a lo que sí resulta “progre”: buen trato o la nueva relación entre patrón-trabajador.

Si el dicho existe, es porque algo de cierto tiene. Tanto así que un lechero de Oregón llamado Ben Van Loon, ha gastado 100.000 dólares en más de 300 camas de agua ya que sin sumamente cómodas para mantenerlas felices y llenas de buena leche. Además,  combate la proliferación de bacterias que generan el calor y la humedad en las camas de hierbas tradicional. “A medida que la vaca se prepara para acostarse, el agua se mueve de modo que protege sus rodillas y además se hacen menos llagas. Son cómodas y esto las hace más felices”, dijo Van Loon.

DCC Waterbeds, la empresa que se está haciendo millonaria gracias a la tendencia de las lecherías, no escatima en publicitar su maravilla: “la superficie de las camas no sólo proporciona una amortiguación invariable y estable para el descenso de vaca y para su incorporación. Además, las propiedades físicas del agua les da comodidad, sin haber puntos de presión gracias a que siempre está moviéndose suavemente bajo su piel y con una superficie convexa que la mantiene limpia y seca.”

El buen trato en la gran industria animal es un gran avance en los derechos de los seres vivos con los cuales se lucra explotandolos muchas veces sin ninguna consideración, sufrimiento que ciertamente es traspasado a los humanos cuando consumen los “productos”.

Es de esperar que esta tendencia prospere en el tiempo, se extienda a la crianza de otros animales de corral y por supuesto, a las fábricas, industrias y oficinas donde el rebaño es el mamífero humano.

Fuente: Granjero compra cientos de camas de agua para sus vacas (Ecología Verde)