El movimiento ‘Comida, no bombas’ en México

Un grupo de activistas buscan hacer una crítica al capitalismo y demostrar que el planeta es más abundante de lo que creemos para alimentar a sus habitantes.

“Comida, no bombas” se trata de una forma de activismo que se ha extendido por todo el mundo, y cuyo mensaje es simple, pero poderoso: “nadie debería carecer de comida en un mundo tan ricamente provisto de tierra, sol e ingenio humano”. El nombre hace referencia a que si el gobierno, gastara lo que utiliza para armamento y guerras en alimentar a la población del mundo, el hambre no existiría.

Es decir, que el ni el dinero ni ningún otro beneficio debería interponerse en el acto de compartir algo tan sagrado y necesario como lo es el alimento. ¿Y cómo logran esto? Como sabemos, en este sobrepobladísimo planeta vivimos una aparente falta de abasto para alimentar a tantos millones de habitantes.Sin embargo, la realidad, que los activistas de ‘Comida, no bombas’ confirman, es que nuestro planeta en realidad es más abundante de lo que queremos ver, sobre todo porque el comercio de comida se mueve cada día en base a la especulación, lo que suele generar sobrantes, que provocan que un tercio de la comida del mundo se vaya a la basura, gran parte de ella en excelente estado aún.

Así que más de un grupo se ha organizado para buscar sacarle provecho a parte de estos excedentes que muchas veces terminan en la basura estando en buen estado aún. Ya hemos hablado en Veo Verde de los freegans, un grupo de vegetarianos con un estilo alternativo de vida, y en el caso de los activistas de ‘Comida, no Bombas’, comparten la misma ideología: vivimos en un mundo de abundancia y si persiste el hambre en él es porque las corporaciones y gobiernos capitalistas actúan para que así sea.

‘Comida, no Bombas’,  recolecta alimento en buen estado de lo que desechan supermercados, mercados y panaderías principalmente, para preparar con ellos una receta vegetariana, sana y nutritiva, misma que comparten en sitios públicos con quien quiera probarla: “Si alguien quiere cocinar puede cocinar, y si alguien quiere comer puede comer”.

El movimiento comenzó en EE.UU. a principios de los ochenta, y desde entonces se ha extendido por todo el mundo hasta llegar a cerca de 200 grupos. En México, tiene activistas en Monterrey desde hace … ¡32 años! y también ha ido sumando activistas en los estados de Sinaloa, Guadalajara, Sonora, Oaxaca, Puebla, Morelos (Tepoztlán), Tijuana, y recientemente en la Ciudad de México.

 

Fuentes: Directorio Food Not Bombs México

Comida no Bombas llega a la Ciudad de México (Revista Mundo Verde)