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Auge de la minería en Australia pone en peligro a la Gran Barrera de Coral

Un equipo ambiental de las Naciones Unidas evalúa el estado del arrecife en medio de una creciente preocupación por el aumento de la exportación de carbón y la exploración en busca de gas.

Un equipo ambiental de las Naciones Unidas evalúa el estado del arrecife en medio de una creciente preocupación por el aumento de la exportación de carbón y la exploración en busca de gas.

El grupo de las Naciones Unidas (ONU) llegó a Australia para realizar durante 10 días la evaluación del estado en que se encuentra la Gran Barrera de Coral, con advertencias sobre la encrucijada en que se encuentra el ecosistema coral debido a la actividad de la industria minera en el área correspondiente al Patrimonio de la Humanidad.

La visita de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) llega en medio del temor de que la lista de arrecifes de la barrera en el Patrimonio de la Humanidad, lugar que ocupa desde 1981, esté en peligro producto de la rápida escalada de las exportaciones de carbón y gas.

“La Gran Barrera de Coral está sin duda en una encrucijada y las decisiones que se tomen en los próximos uno, dos o tres años serán potencialmente importantes para la conservación a largo plazo”, señaló Fanny Douvere, del programa de la Unesco para la conservación del Patrimonio marino.

El boom del carbón australiano es el encargado de abrir al mundo a la subdesarrollada región de la Cuenca de Galilea, en el centro de Queensland, a través del aumento de las obras de desarrollo a lo largo de la costa del estado, donde el arrecife se extiende por unos 2.900 kilómetros.

Una de las propuestas en infraestructura supone la expansión de Abbot Point, que se convertiría en el mayor puerto de exportación de carbón en el mundo. A plena capacidad, este lugar vería a más de 10.000 barcos cargados de carbón cada año cruzando la Gran Barrera de Coral antes de una década -un incremento considerable si se observa que en 2011 sólo 1.722 buques cruzaron el arrecife.

Los ambientalista están preocupados de que los buques que naveguen por los pasajes del arrecife, muchos de los cuales son más estrechos que el Canal Inglés, encallen en el coral -como le pasó a un barco chino en 2010, que rompió más de tres kilómetros de arrecife y derramó varias toneladas de petróleo.

También hay advertencias sobre que las seis especies de tortugas que habitan en el arrecife, entre las que se encuentran la tortuga boba y la tortuga golfina (ambas en peligro de extinción) y el delfín de aleta chata (endémico de Australia) se verán afectados por cualquier tipo de industrialización en la costa de Queensland.

Además, si se reduce el numero de visitantes a una zona que vive del turismo (el cual genera unos 6.000 millones de dólares australianos al año) las empresas y comercios locales se verán seriamente afectados, así como la economía del país en general.

Douvere y Tim Badman, de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, se reunirán con ministros de Gobierno y representantes de ONGs, además de visitar el arrecife y ver en terreno el impacto de las nuevas obras.

Este viaje es la continuación a una serie de incidentes diplomáticos menores durante 2011, cuando el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco expresó que estaba “extremadamente preocupada” de que el Gobierno australiano no le hubiera informado sobre la aprobación de un importante punto extractivo de gas natural liquido en la Isla Curtis, frente a la costa de Queensland. La expansión del centro industrial de Gladstone ha sido culpado por la caída en los niveles de calidad del agua y la enfermedad generalizada de las criaturas marinas en la zona.

Para permitir el auge del transporte marítimo en el lugar, más de 45 metros cúbicos de fondo marino deben ser dragados en el área correspondiente al Patrimonio de la Humanidad, con la advertencia del Gobierno de que penalizará a las compañías mineras que viertan residuos en los corales (no se si reír o llorar con esta advertencia).

Al respecto, Douvere dijo que “cuando se trata de cuestiones de dragado, una gran parte de las discusiones deberán centrarse en cuáles son las alternativas”.

En una entrevista antes de partir desde Paris, Douvere dijo que hay múltiples amenazas al bienestar de los arrecifes. “Nosotros no sólo miraremos al aumento en el transporte marítimo, sino también a temas como el cambio climático y el reciente ciclón, y cómo el clima extremo afecta a los arrecifes”.

El viaje de la Unesco a Australia ha sido calificado por grupos medioambientales como una vergüenza para el Gobierno australiano. “Nosotros no hacemos regularmente este tipo de visitas, pero fue solicitado por el Comité del Patrimonio de la Humanidad luego de los incidentes que ocurrieron el año pasado”, dijo Douvere.

Tony Burke, ministro de Medio Ambiente de Australia, ha defendido su manejo de este tema, y declarado que “no se debe olvidar que con Abbot Point, ya hay un significativo nivel de intercambio realizándose en la zona”.

El informe de las Naciones Unidas será entregado al Comité del Patrimonio de la Humanidad, el cual decidirá sobre cualquier medida o respuesta en la reunión de San Petersburgo, a realizarse en julio.

Fuente: Australia’s mining boom placing Great Barrier Reef at risk, UN warns (The Guardian)

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