Planta Inca resiste herbicidas de Monsanto por “hibridación”, según científicos británicos

La transnacional de las semillas, se encuentra muy preocupada ya que el “Amaranto” se ha esparcido por los estados de Carolina del Sur y del Norte, Arkansas, Tennessee y Missouri, porque es resistente, al igual que la soja transgénica, a los herbicidas como el glifosato.

El Amaranto (Amaranthus caudatus) o Kiwicha es una planta de crecimiento rápido que crece principalmente en la zona más alta de Los Andes en Sudamérica. La Kiwicha  es considerada un cultivo sagrado para los Incas. De hecho, se han encontrado  tumbas, de más de cuatro mil años, adornadas con esta bella planta, que crece en colores morados, rojos y dorados.

Hoy existe una gran alarma en Estados Unidos luego de que agricultores perdieran cinco mil hectáreas de cultivos de soja transgénica, luego que se contaminaran con una “mala hierba”, o Amaranto, que es inmune a los herbicidas y  que tiene tambien amenazadas otras cincuenta mil hectáreas de soja.

La transnacional de las semillas Monsanto, se encuentra muy preocupada ya que la planta Inca ya se ha esparcido por los estados de Carolina del Sur y del Norte, Arkansas, Tennessee y Missouri.

Lo curioso es que, al parecer, la planta sagrada de los Incas habría desarrollado inmunidad ante los herbicidas, justamente por la hibridación de esta con las plantas trasgénicas y el mismo herbicida, como lo explicamos en el artículo dedicado al Glifosato, herbicida utilizado por Monsanto.

Aunque los defensores  de las semillas modificadas de la OMG dicen que este fenómeno es “imposible”, los científicos británicos del Centro para la Ecología y la Hidrología, sostienen que se ha producido una transferencia de genes entre la planta modificada genéticamente y algunas hierbas indeseables como, en este caso el Amaranto.

Cabe señalar, que el genetista británico Brian Johnson, va aún más lejos  “basta con un solo cruce logrado entre varios millones de posibilidades. Una vez creada, la nueva planta posee una enorme ventaja selectiva y se multiplica rápidamente. El potente herbicida que se utiliza aquí, Roundup, a base de glifosato y de amonio, ha ejercido una presión enorme sobre las plantas, las cuales han aumentado aún más la velocidad de la adaptación”.

La idea de que los organismos modificados genéticamente hayan transformado a una semilla aborigen en un “súper grano” es una idea escandalosa y descabellada para los productores de Monsanto. Aunque el mayor problema para ellos, radica en que estas plantas solo se podrían eliminar arrancandolas de raíz, tarea titánica e imposible para cultivos de millones de hectáreas.

La Kiwicha, pertenece a los alimentos más antiguos del mundo. Cada planta produce una media de 12.000 granos al año y las hojas, más ricas en proteínas que la soya, contienen vitaminas A y C, y sales minerales.

No deja de llamar la atención que una planta sagrada para los Incas, civilización que tuvo un gran desarrollo y respeto por la agricultura, y que adoraba  la tierra y el Sol, hoy pelee codo a codo con los cultivos modificados genéticamente y quimícos que podrían significar un gran peligro para las semillas nativas del mundo. ¿Podría volver reforzada, trayendo consigo toda la carga histórica de donde fue cultivada?

Parece que con lo que hemos visto, todo podría suceder.

Fuente: La planta sagrada de los incas desafía al gigante Monsanto (Buena siembra)