Comunidad Damanhur: Un ejemplo de solidaridad y sostenibilidad ecológica

Nació en 1975, y esta Federación cuenta aproximadamente con 1000 ciudadanos y se extiende en unas 500 hectarias de territorio diseminado en la Valchiusella y en la zona del Alto Canavese, al pie de los Alpes piemonteses.

Como ultimamente todo parece calzar a la perfección, llegué a esta experiencia por medio de la fraternidad. Sí, mi único hermano, el jóven e injustamente desempleado Matias Hermosilla, utilizó su tiempo en recabar información para Veo Verde, y así compartir con el mundo esta maravillosa experiencia de sustentabilidad.

Según sus palabras, “se trata de una comunidad ecológica localizada en las cercanías de Torino, Italia, la cual fue bautizada como Damanhur y está basada en una filosofía que busca construir una sociedad basada en valores éticos y espirituales con una estructura político-social propia que coexiste dentro del sistema italiano.

Se diferencia del resto de las comunidades por poseer una moneda independiente con la cual no se especula (aunque es convertible al euro).  Los empresarios sustentan su éxito en el avance cooperativo con los trabajadores donde los dueños de estas llegan a ganar apenas 100 euros por sobre el sueldo de un empleado promedio.  La comunidad se abastece principalmente de los cultivos del lugar y los comercializa en almacenes ecológicos a precios convenientes.

La población se reparte en 44 comunidades residenciales, cada una compuesta de 20 personas promedio, niños, adultos y ancianos, no son necesariamente parientes, pero son familias al fin y al cabo. Los gastos se financian de manera compartida a través de un fondo solidario.

El modelo también sería un éxito económico: El consultor empresarial de la comunidad afirma que el modelo catalogado por la misma ONU como ejemplo de sostenibilidad, sería aplicable a un país en la medida en que la economía vuelva a ser regional, así se reducirían costos de transporte y las ganancias podrían mejorar.”

Es decir, un sistema que rompe absolutamente con el que se ha expandido producto de la globalización, y que lejos de toda mirada apocalíptica, funciona bastante bien. No se trata de una secta, o de un modelo basado en algún líder con poderes ocultos, sino en una propuesta real de generar una nueva base o estructura social por medio del conocimiento y subordinación a la sabiduría de la naturaleza.

Si quieres conocer más de la experiencia, visita http://www.damanhur.es/, lo que ellos llaman “Un laboratorio para el futuro de la humanidad”.


Fuente: @Matistrato