En España hay 356 puntos de recarga de coches eléctricos; en Chile, ninguno

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En la península ibérica, el apoyo a los automovilistas que prefieren autos eléctricos es una realidad desde hace tiempo. Si en 2010 hubo unos 8 millones de euros para apoyar la compra de estos vehículos, en 2011 van a ser 81 los millones del Presupuesto de Industria que irán en apoyo de la alternativa de automóviles eléctricos.

Mientras en Chile estos autos comenzaron a venderse recién a mediados del año pasado, y a precios altísimos (unos 13,5 millones de pesos), sin ningún beneficio tributario y sólo después de un largo período de tramitación que les permitió ser comercializados en el país, es impensable todavía que existan puntos de recarga públicos.

Los 356 puntos de recarga que hay en las calles de España, pueden ser indispensables para estos automóviles, cuya autonomía es de no más de 200 kilómetros. Las autoridades han informado recientemente que están comenzando las tramitaciones para que en Barcelona, Madrid y Sevilla se instalen más de 500 nuevo puntos.

Frente al cuestionamiento de si los autos eléctricos contaminan menos que los a gasolina, pareciera ser evidente que sí, pero no hay que olvidar que la producción de electricidad también contamina. Si en Chile se comercializaran, claro que la producción de la electricidad producida a través de termoeléctricas generaría la misma contaminación que el motor a bencina, pero en un país como España, donde un 35% de la energía se produce a través de métodos renovables, conducir impulsado por electricidad es bastante más ecológico.