Un desayuno de campeones

(cc) arvindgrover

El concepto de Brunch es lo máximo. La palabra Brunch nace de la fascinación gringa de unir las palabras estilo Bennifer o Brangelina, pero en este caso es breakfast + lunch, lo que significa juntar el desayuno y el almuerzo en una sola comida, tipo 12 o una de la tarde y así no saltarse el desayuno que es tan importante, pero tan difícil de cumplir en la mañana somnolienta de un domingo.

Este fin de semana tuve el placer de visitar el Café Melba. Hace mucho tiempo había leído en una revista que lo recomendaban, sobre todo para personas que disfrutan el brunch. Llamé para verificar la hora, ya que por lo general el brunch se sirve entre media mañana hasta media tarde, pero aquí no hay límite (de 8 am a 6 pm los fines de semana). Llegamos tipo una al restaurante y nos dimos cuenta al tiro del público que visita este local. Habían muchos extranjeros jóvenes y algunos no tanto, pero se saludaban entre ellos, al parecer eran clientes frecuentes. Tienen diarios y revistas y la carta es bastante sencilla.

A nosotros nos llegó la carta gringa, que por un lado tiene almuerzos variados y por el otro lado, un largo listado de desayunos, por ejemplo el “Best breakfast” que consistía en huevos pochados sobre una tostada, con crema holandesa, tomate asado, papas hash brown que son un estilo de papa rayada hecha a la plancha hasta quedar dorada y tocino crocante. El plato de tamaño era moderado y no era tan pesado como puede sonar. El otro plato que llegó a mi mesa era el “Best Works” que consistía en dos tostadas con sus huevos fritos respectivos, porotos con salsa de tomate, papas salteadas, tocino crujiente, cebolla acaramelada, champiñones y butifarras (que es mi nueva palabra favorita) que eran como las longanicillas estilo la crianza (quizás eran las mismas). Todo esto acompañado por un par de jugos naturales y un café con leche, todo por un pelo más de 12 lucas. Súper.

La verdad es que seguro no es sano y para algunos hasta repugnante, pero hay pocas cosas que hacen empezar mejor mi día tan bien como unos buenos huevos, crujiente tocino, y todo lo que viene extra. La carne no me simpatiza en exceso, pero esto es mi perdición y una preocupación importante si fuera algo de todos los días. Pero como es muy de vez en cuando, es un goce máximo sin sentimientos de culpa! De todas maneras, hay desayunos más ligeros, más dulces, más sanos, etc… así que todos pueden pasarlo igual de bien, independiente de sus gustos culinarios.

Para leer a más fanáticos, recomiendo el comentario de Esteban Cabezas para emol.

Café Melba, Don Carlos 2898, Las Condes, Santiago 232 4546